Bienvenido al Blog de Carmen Urbieta




Soy Licenciada en Ciencias de la Información. Me gusta la poesía y la narrativa poética. He publicado artículos en revistas y periódicos desde 1989, he escrito 4 novelas, algún que otro cuento, ensayos y relatos cortos. Actualmente estoy trabajando sobre mi 5ª novela. Asimismo colaboro con Radio AFAEMO, en Madrid y con Emisoras ASEMFA en Andalucía. Publico también artículos para la Revista mensual Espacio Humano.

Por último añadir que soy miembro de ODEM (Organización para los Derechos de los Enfermos Mentales), colectivo éste que despierta en mí un alto grado de sensibilización.

Quisiera desde estas páginas pedir vuestro apoyo, colaboración, comentarios y la mayor difusión posible, a fin de mejorar muchos aspectos. Todo ello lo iréis viendo en mis escritos.

viernes, 31 de marzo de 2017

Tengo sangre en las manos.


Tengo sangre en las manos.
Voy a lavarlas.
Me las hirió un tirano.
De ecos al alba.

De ecos al alba, niña.
De ecos al alba.
Tengo sangre en las manos...
Voy a lavarlas.

Mi cráneo está partido.
En mil mitades.
Una mancha granate.
Seca la sangre.

Herida por aquéllos.
De guante blanco.
Corazón sepultado.
Por mil espantos.

Yo no creo a los hombres.
Ni a sus verdades.
Corazón sepultado.
Por cien reales.

Poco es que valgo.
La copla mañanera.
Viaja en un talgo...
De mil andenes.
La copla mañanera.
Busca quererte.

Y no encuentra razón.
Al sufrimiento.
Vagan mi pensamiento.
Y mi corazón.

Diecisiete saetas.
Tengo en amores.
Sesenta años cumplidos.
Sin resquemores.

Y aunque tú ya no vengas.
Yo te dispenso.
Sé que ahora estás ciega:
Es lo que pienso.

Tengo sangre en las manos.
De mil auroras.
Caballo desbocado.
Trepa las olas.

Despedidas cobardes.
Aventuras sin fin.
Añoranzas imberbes.
Y una trenza en la crin.

Te vaciarás de todo.
Más conservarás "éso".
Caballito en el lodo.
Y un romántico beso.



A mis nietos.


La bahía se extiende.
Allá en la playa.
Dos gitanos en ciernes.
Y una atalaya.

Ven aquí niño mío.
Ven niño hermoso.
Te voy a hacer un traje.
Con mucho adorno.

Nos iremos al parque.
Con los columpios.
Tú en el tobogán.
Y yo en el trullo.

Porque estoy preso, niño.
De tus quereres.
Y una alondra volando.
Entre manteles.

Manteles adornados.
De finas hierbas.
Ven corriendo, mi niño...
No te me pierdas.

martes, 28 de marzo de 2017

Inmaculada.

                                                                                     Para mi madre.



Por el monte bajaban.
Iban sonriendo.
Dos trenzas reventaban.
Sus ojos tiernos.

La sutil brisa embriaga.
Sus pensamientos.
Una muchacha hermosa.
Va descendiendo...
ladera abajo.
Que tiene dos trencitas.
Y un desparpajo.

Sus bellos ojos sueñan.
Edades viejas.
Se ha sentado a la sombra.
de la ladera.
La pandereta...
Asemeja sonidos.
Y aires de fiesta.

Inmaculada niña.
Si tú prefieres.
Yo te llevo en mi mano.
Con los claveles.

Van cantando los mirlos.
El río choca.
Con una roca fuerte.
Sedienta boca.

Ven aquí mi doncella.
Ven amor mío.
Te pintaré una rosa.
Y un pastorcico.

La primavera ríe.
Junto a su falda.
Hermosura inconsciente.
Inmaculada.

lunes, 27 de marzo de 2017

Andrés Camilo.


Andrés Camilo tiene ya los diecinueve.
Orondos y traviesos, como su edad.
Vespertinos y bellos, tal cual la nieve.
Que repta por los muros de mi ciudad.

Andrés Camilo es lindo, como su padre.
Y mastica poesía con su canción.
Andrés Camilo es recto, repleto el odre.
De los buenos consejos de su nación.

Colombia entera brama su dulce acento.
El cariño inocente se transforma en pasión.
Las marcas de la vida caminan recto.
En un carril de curvas y de emoción.

Andrés Camilo brilla, surcando el cielo.
De alondras repoblado y espumillón.
Grandes claros se abren en firmamentos.
Azules y dorados en rebelión.

Su estrella se ha apagado. Se rompe el ego.
La chimenea cruje con su canción.
Naranjas, rojos, verdes, anima el fuego.
Que a borbotones lanza una oración.

¿Por qué estás tan triste, mi niño hermoso?
¿Por qué ya no te arreglas?, dice la amá
Porque mis ojos lloran igual que un pozo.
Y en mi alma hay un nido de pedernal.

¿Y por qué no compites con campeones?
¿Por que fallan tus fuerzas para continuar?
Porque mi Dios me quiere sin devociones.
Y mi tesoro oculto está aún por llegar.

No tengas pena, mi amá hermosa.
Yo pronto volveré a ser.
Un capullito abierto; linda rosa.
Que tu cariño me hace florecer.

El gato y el mapache.


Algo va bien, enfatizaba el gato.
Yo no lo sé; protestaba el mapache.
Quítate el antifaz de tus dos ojos.
Y verás un día gris y lloviznoso.

Algo va bien. De sobra lo sabía.
Yo no lo sé. Apenas murmuraba.
Mi corazón con ilusión un día.
Volverá a cantar a la mañana.

El mapache indolente promulgaba un suspiro.
El gatito sonriente se plegaba en bobina.
Y una luz amarilla destellaba en lo alto.
Y un verde mar; turquesa, acampaba en un charco.

Algo insignificante.



Envíen comentarios.
A mis novelas.
Yo quiero escribir algo.
Que deje huella.

Nadie recoge el guante.
De lo que pido.
Algo insignificante.
Cae en olvido.

Y por ello yo emano.
Mil coloridos.
Pá que prendas el rojo.
O el amarillo.

El perdón es la fuente.


El perdón es la fuente.
De las venturas.
Chorretones de penas.
Que se evaporan.

Surtidones mozárabes.
Surcando el aire.
Mi niña despeinada.
Por la ensenada.

Ven junto a mí, princesa.
Vuelve a mi lado.
Mil brillos de mi estrella.
Destello azucarado.

Yo quiero ir a peinarme.
Junto a la higuera.
Repleta de mentiras.
Y cantinelas.

El perdón es la fuente.
Inagotable.
Fragancias de azucenas.
Surcando el aire.

Corazones de fieltro.


Desperté con el alba.
Arrullos de cristal.
El sueño emancipado.
Y el mundo real.

Acaricié la sábana.
Que me cubría.
Llovía fuera, mañana.
Dulce y perdida.

Corazones de fieltro.
Rellenos de algodón.
Dos brazos a los lados.
Y un abrazo glotón.

Desperté con el alba.
Arrullos de cristal.
Afuera llovía mucho.
A mí me daba igual.

Caminaba despacio.

                                                                        Dedicado a Marisa.

Caminaba despacio.
Hacia la plaza chica.
Mil flores y guirnaldas.
La recibían.

Vente pá acá, mi niña.
No te detengas.
Que yo tengo un puchero.
Con mil lentejas.

Las lentejillas son.
Pedrosillanas.
Solamente un hervor.
Y a la buchaca.

No tengo hambre, nodriza.
Ya comí algo...
Quiero dormir la siesta;
dulce letargo.

Pero no puedes, niña.
Pero no puedes.
Vinieron tus hermanos.
A festejarlo.

Pues voy a hablar con ellos.
Largo y tendido.
Un clavel en el labio.
El cuerpo henchido.

Bajarán a llamarte.
Pá que les cuentes.
Alegre la sonrisa.
Triste la frente.

Triste la frente, niña.
Triste la frente.
Su padre está penando.
Y ella no quiere.

Y ella no quiere, niña.
Y ella no quiere.
Desnudas las miradas.
Allá en la fuente.

Dame agua de beber.
Dámelo pronto.
Porque voy a tragarme.
Los mi sollozos.

Nunca se hubo enfermado.
Es la primera.
Y la más importante...
Yo no quisiera.

Pues dale un caramelo.
De dulce miel.
Verás cómo mejora.
Y tú con el.

Caminaba despacio...

domingo, 26 de marzo de 2017

Primavera de mirlos y cerezos.



Primavera de mirlos y cerezos.
Llenas de cantos a la naciente aurora.
Repletas de hojas y flores en ramitos.
Llenas de música y de colores vivos.

El sol se adueña de la mañana.
Y el grillo pasa con su violín.
Y las pequeñas flores alfombran la ensenada.
Debajito del tronco donde nací.

Y las blancas palomas alzan su vuelo errante.
Y una gaviota se ha perdido en Madrid.
El vino rojo y fresco embadurna las copas.
Y un delfín sonriente chapucea sin fin.

Y tú estás a mi lado y yo aún no soy consciente.
De que algo mágico va a suceder.
Tú me miras; yo miro tu perfil indolente.
Y las musas me lanzan una flecha de hierro.


Flecha que me hace diana en la garganta.
Justo en el chakra de la comunicación.
Azul celeste; quinto colorido.
Que anexo lleva un verso y una canción.

Y mi canción es ésta, si quieres tararearla.
Pálida y luminosa; brillante y mate.
Verborreica y callada; azul del mar...
Canción repleta de olas y de sol invernal.






Vacía y sucia por los caminos.



Vacía y sucia por los caminos me arrastraba.
El pelo blanco rebosaba de verdín.
Las zapatillas rotas mojaban mis tres dedos.
Y una sonrisa cínica penetraba en mi tez.

Sucia, cansada y vieja entreabría los ojos.
Pintados ojos desde antesdeayer.
Cercos corridos de tonos azules.
Mueca en la boca de carmines rojos.

Venía mojada por mil tempestades.
Polvoriento el traje que un día estrené.
Marchitas las palmas de mis manos secas.
Opacos los vieses entrando a tropel.

Y alguien me vió.
Y me reconoció.
Quiso ayudarme.
Y se extrañó.

Porque nada pudo hacer.
Porque yo nada deseaba.
Porque su tenuo poder.
En algo en mí se estrellaba...

Vacía y sucia por los caminos me arrastraba...

Verás el día desnudo.


Verás el día desnudo de pesares.
Intuirás una brisa de ansia y soledad.
Amasarás rosquillas de sonrisas y flores.
Querrás que el tiempo pase en pos de la verdad.

Y tú hoy te has levantado perfumada y coqueta.
Y has echado el pie izquierdo y te has incorporado.
Tu madre sonreía; el quicio de la puerta
enmarca su cabello, con sus tonos morados.

Y has sentido alegría. Desterrado depresiones.
Decepciones y angustias que no saben a ná.
Y has comido entre dientes y lejos de presiones.
Hasta que tu reloj asegure el jornal.

Esperanzas y gritos, de contento quizás.
Y bailes y más bailes, allende tu cabeza.
Y lluvias y más luvias detrás de tu cristal.
Más estás a resguardo. Ya no te mojas más.

Vuelve la melodía a cantar su canción.
Las perlas se unen al collar donde han estado.
La madreselva trepa en pos de tu ventana.
Y una mano inocente dibuja un corazón.



lunes, 13 de febrero de 2017

De quererte tanto; de quererte siempre.


Ya todo ha concluido.
Nada más resta.
Laura no quiere nada.
Mi recuerdo le apesta.

No le voy a insistir.
Yo también tengo un ego.
Dejaremos vivir.
A ese esperpento.

... Si es lo que quiere, sea.
Me retiro, desmayada pero entera
dejando dormida ese ansia de quererla tanto;
de quererla siempre.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Palomas blancas.

¿Qué quieres hacer si no?
Murmuraba entre dientes.
No se atrevía a abrir la boca.
Por si volvía a tragarse alguna mosca.
Como aquel verano de hace cuarenta y seis años.
Un día febril y macilento.
Festividad de la Virgen del Carmen.
Nunca se me olvidará.
Siempre lo recordaré.
No tengo otra cosa en qué pensar...
Bueno, sí; pero no quiero darle demasiado al coco.
Voy a cerrar la puerta.
Y abrir las ventanas para que entren palomas blancas.
Palomas blancas de la paz.
Las palomas blancas de Alberti, de Picasso o de Buñuel.

jueves, 26 de enero de 2017

Ayer soñé que por fin te veía.


Ayer soñé que te veía.
Dulce y bonita como la aurora.
Tu cara linda lucía una sonrisa.
Venías con prisa para abrazarme.

Luego hubo un corte de luz y falló la escena.
Las palabras no salían de tus labios.
No había subtítulos en ningún idioma.
Gesticulabas, pero todo en vano.

Volví a dormirme y escuché un "te quiero"
pronunciado con esa voz hermosa y conocida.
Me desperté a un aspaviento tuyo.
Anulada la magia de un amor ausente.

Inconclusa y solemne la estruendosa risa surgía a borbotones.
Y el gesto equívoco me hizo sentir que el sueño había terminado.
Cerré los ojos con fuerza, hasta hacerme daño.
Porque quería abarcarte en toda tu extensión de ser humano.

Quería decirte que disculparas mis errores.
¿Quién no se ha equivocado muchas veces?
¿Quién no se ha arrepentido de lo hecho aquél día?
¿A quién se le puede negar el perdón de por vida?

Tú llevas ya tres años huérfana de madre.
Y tu madre, viva, espera una orden tuya.
Para resucitar y correr con los ojos abiertos.
Porque la pesadilla ha terminado.

Ayer soñé que te veía
dulce y bonita como la aurora.
Corrías hacia mí con tus brazos en aspa.
Y yo me abalancé sobre tu contorno.
Nos fundimos en el más tierno abrazo.
Ya no hay más que añadir; sólo los besos.
Que nos han faltado en todos estos años.
Y que hoy recuperamos insaciables.

Ayer soñé que por fin te veía.
Laura, mi niña. ¡Regresa pronto!
Que quiero despertar sin que me espante.
La realidad.


miércoles, 25 de enero de 2017

Quería decirte.


Quería decirte fuerte y serena que te quiero con el alma.
Quería susurrarte dulcemente que nunca te dejaré en el olvido.
Quería convencerte abiertamente que daría mi vida por tí.
Quería abrazarte despacito y con profusión y no soltarte nunca.
Laura. Quería... ¡Qué sé yo! Tal vez un imposible...

Han pasado tres años y te sigo adorando en la distancia.
No conozco argumentos para volver a tí.
Lo he intentado todo; más un todo aún insuficiente.
Debo hallar el modo de acercarme con cuidado; para no espantarte; mi niña bella.
Inventar nuevas fórmulas que ablanden el acero de tu piel dorada.

Quería decirte débil e incauta que no me quedan lágrimas.
Se perdieron entre los pliegues de la almohada.
Seria y amarga avanzo por la vida.
Sabiendo que algo muy importante se hizo añicos.
Un día cualquiera de hace tres años.

Y aquí me tienes, sin ganas de seguir luchando.
Derrotada y confusa.
Estremecida. Muda. En la cuneta...
con una bala invisible en la sien.
La roja sangre delata la herida.
Que me hice cuando te perdí.

Una vez te preguntaba en hoja de periódico
si me ibas a olvidar...
Ahora; treinta años más tarde solicito tu perdón
a través de las redes sociales; a pesar de tenerte tan cerca...
Quería decirte triste y solitaria que no me lo merezco y que te quiero.
Quería decirte... ¡tantas cosas!... Escúchame, mi amor.
Quería decirte.

viernes, 20 de enero de 2017

Nada en la mente.

Nada en la mente.
Todo me espanta.
Nada volcado al papel.
Todo volcado en negras lágrimas.

No me salen las palabras.
En el cerebro, millones de pensamientos claman.
Quieren huir de esa cárcel maldita.
En un mundo de frases impronunciadas.


lunes, 2 de enero de 2017

No veo luz en mi ventana.

No veo luz en mi ventana.
Miro y la niebla se apodera de mi visión.
Recortada entre la bruma está  mi alma.
Sedienta de una palabra amable que alumbre mi corazón.
...Y no hallo nada.
Nadie contesta.
Y me pregunto, qué debo hacer.
Dejaré pasar las fechas.
Sin respuestas. Sin aliento. Sin alimento. Con sed.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Me da vergüenza


Me da vergüenza que acuda nadie.
Estoy bloqueada, y muy aturdida.
Apenas me salen más que monosílabos tristes...
Que me bloquean aún más.

¿Qué puedo hacer? ¿Cómo lo arreglo?
No lo sé. No sé si puedo. Esta vez creo que he tocado fondo.
Pero fondo de veras. Adiós al Ave Fénix. Adiós a las Quimeras y a las Utopías. A los Unicornios azules y a los Pegasos. Ya nadie podrá venir galopando a rescatarme. Es inútil. Estoy sola. Y tengo tremendas ganas de sollozar, pero no me sale una sola lágrima.
Las cuencas de mis ojos se han vaciado.
Me escuecen.
Su sequedad me espanta.
Quisiera llorar durante días.
Y vaciarme.

¿Cómo estarías tú?


Tal vez quieras que esté alegre.
¿Tú lo estarías?
Tal vez pienses que exagero.
¿Es lo que crees?
Sólo quiero que me digas lo que sientes.
...Una palabra de ánimo.
Un abrazo.
Y la promesa de que nunca me dejarás sola.
Que vendrás a verme.
Tú sí.
Por favor.
Mira mi trayectoria.
¿Crees que me lo merezco?
No puedo estar alegre.
Por más que intente disimular.
Y no puedo explicarme.
Porque lo no dicho se vuelve inexistente.
Y por tanto exagero en mi tristeza.
Dime. ¿Cómo estarías tú?

Hoy siento frío.


Hoy siento frío.
Es Invierno.
También en mi corazón.
Todas las ilusiones; todas las esperanzas...
difuminadas; emborronadas... tachadas bruscamente...
Miro mi foto de portada.
Apenas treinta años.
Más joven que mis hijas.
No me quieren.
Por éso siento frío.
Por éso y por la incertidumbre de un futuro que no me es grato.
Pero que inexorablemente llegará.
Y me quedaré aún más sola todavía.
Sin defensa posible.
Porque mi opinión no cuenta. Ni mi criterio.
Sola ante la nada.
Quiero desahogarme porque me ahogo.
Y desfallezco.
Y a los demás, ¿qué deciros? Sólo adiós.
Debo ser un ente fantasmagórico porque no se habla de ello; al menos no en mi presencia; es un tema tabú.
...Si acaso para decirme que envío mensajes a deshoras.
O para echarme algo en cara.
O para soltar a bocajarro que están de acuerdo con la incapacidad y con el ingreso en una residencia.
Sin más explicación.
Nada más.
Soy culpable.
Soy un estorbo.
Nines quiere pero no acierta a mantener mi ánimo.
Será porque a ella también le sobrepasa...
Pero hoy siento frío.
Y lo siento yo.
El problema es mío.
Y no sé cómo abordarlo.
Siento que ha llegado mi fin.



Es injusto.

Hoy es San Silvestre.
El último día del año.
¿Qué ha pasado?
Todo y nada.
Todo lo que temía y nada que me ilusionara.
Me han robado.
Me han dejado sin sueños.
Me han arrebatado el alma.
Y ya no duermo; no puedo.
Necesito descansar.
Pero aún más necesito un apoyo y un susurro que me diga:
"todo esto va a pasar".
Y no es cierto. La justicia implacable
me declara incapacitada total y absoluta.
Es decir; como un crío recién nacido
al albur de sus tutores.
Y yo quiero confiar en ella.
En Ana, que dice que quiere protegerme...
Yo quiero confiar en ella pero no me gusta
que yo no pueda tener voz ni voto.

Va a hacer un año nació mi nieto Alberto.
Un 9 de enero, como su madre.
Lo ví un día un minuto instalado en el coche que conducía mi hija.
Dormidito y lejano. No pude tenerle entre mis brazos.
Y ya sólo éso. Sólo ese día.
Y cuando se lo recrimino a mi hija.
Me contesta: "Pregúntate por qué"... y yo sé que algo de razón tiene.
Es muy dura esta enfermedad mental. Pero también ella se muestra implacable.
Porque ya hace meses que estoy mejor. Y aún así.
No encuentran el momento ni el lugar...
Y yo me desespero, pues sé que algo grande me estoy perdiendo.
Que mis nietos no van a conocer nunca a su abuela.
Y que me vida se marchitará en una residencia carísima donde apenas recibiré visitas.
No de mis hijas.
No de Laura.
Ni siquiera pregunta por mí.
¿Por qué seguir viviendo?. ¿Con qué fin?. ¿Para seguir sufriendo?...
No. No quiero.
...Y ese aire que apenas llega a mis pulmones.
Dieciocho horas diarias enchufada a una máquina.
Es injusto.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Ponle una sonrisa

Buenos días.
Las 5:13
Un día más.
Un día menos.
O igual.
O muy distinto.
No lo sé.
Aún no me hado tiempo a ponerle la sonrisa

lunes, 12 de septiembre de 2016

Razón aquí.

SE VENDEN PESADILLAS

Razón aquí.

AMOR, PAZ Y LIBERTAD.

Vamos a construir juntos un nuevo ancla.
Dicen los meteorólogos que lloverá por fin.
Mi velero está presto, junto a la arena.
Océano interminable cual eres tú.

Construiré un estandarte que baile al ritmo,
olas de la bahía en el limonar.
Limón con hierbabuena pá refrescarnos.
Amor y libertad; juntos hermanos.
Siempre unidas las puntas de mi estrella.
Caracolas y pulpos se acercan ya.
Al bailar principiante de mi morena.
Que sólo quiere.
Ración doble de AMOR, PAZ Y LIBERTAD.

En pleno barrio de Santa Cruz.

Ayer todos teníamos mucha prisa
en dedicar nuestras últimas palabras
y al son de una guitarra, derramar una lágrima
por nuestro último mártir, muerto con queroseno, al aire libre,
porque el aire es veleta que arrastra al viento sus ilusiones,
y su dulce cantar brasileiro de la chica da vaso do agua.

Ya regresaste de vedimiar.
Que has vendimiado... una loncha de pavo de régimen y un racimito de fino caldo de moscatel.

Hoy toca revisar letras y canciones.
Compongamos juntos un verso en el que abunde el término win.
Y así hoy no tendrás tanta prisa porque en Sevilla te espera Cosme, el cartero, para darte un curso de finanzas en pleno barrio de Santa Cruz, que hoy la portera ha tenido un niño.
Y ya son  dos. Hasta tres que tendrá mi princesa, muchos enriques por el camino. Y si nadie hace nada mañana tal vez no exista en el calendario.



miércoles, 7 de septiembre de 2016

Vibra el vibrador.

Vibra el vibrador. Saca el sacapuntas.
Adelgazaba el kéfir su esqueleto mermado.
Pronto me iré a soñar entre bulerías.
Un olvidado sueño que sí recuerdo.

Un llanto entrecortado.

Luna no quería marcharse.
Le obligó su compañero a deshacer las maletas.
Ordenar su armario.
Configurar su sms.
Una lágrima furtiva se escapaba.
Cuando hurgó por los cajones...
Ropas olvidadas.
Desde gélidos inviernos llenos de reproches.
Que ella no oía.
Habían tenido que escayolarle la cabeza.

Se le agolpaban.

Se le agolpaban miles de músicas, tal vez una mañana azul.
En el rincón, el arpa expiraba su última nota.
Yacía cerca un corazón.
Y la Paz enseñaba las piernas a la madrugada.
Iba yo a buscar esparadrapo.
Para sanar mis heridas.
Un grito sordo en la noche me ha despertado.
Había olvidado aquella voz.

Del salón en el ángulo oscuro.

Del salón en el ángulo oscuro.
De sus dueñas tal vez olvidada.
Silenciosa y cubierta de polvo.
Veiáse el arpa.
Espronceda.


lunes, 1 de agosto de 2016

Ayer llovía en mi corazón

Ayer llovía en mi corazón.
Hoy ya no.
Las telarañas largas y espesas y una noche acolchada y feliz sobre mi colchón y mi edredón de plumas han obrado el milagro.
Ya nada me duele estoy anestesiada.
Solo corro al encuentro de ese agua helada
Que erradica la fiebre de mi piel me empuja a celebrar la mejoría
Hacia nuevos intentos de poesía
Que no serán fructíferos nunca lo han sido. No tienen por qué serlo ahora tampoco.
Gracias porno venir a socorrerme.
Lo digo en general.
Aquel que quiera aplicárselo por mí tiene vía libre.
Y el que este reconciliado con su conciencia fenomenal.


viernes, 15 de julio de 2016

Se me clavó la espina de una rosa.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando tu corazón me abandonó,
hace ya tiempo; una mañana hermosa
y mi mundo de niebla se inundó.

Se me clavó la espina de una rosa
en el sendero de la soledad.
Más no quise decir, porque juiciosa,
a nadie interesaba mi verdad.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando mi hija me descalificó.
Hace ya tiempo más yo huí despaborida
Porque sentí de pronto un gran dolor.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando mi Laura me dejó de hablar.
Ya va para tres años, se ha hecho eterno...
Mi corazón dejó de palpitar.

Se me ha clavado la espina de una rosa
cuando he entendido que ellas no me quieren.
Si algún día yo las he tenido.
Ahora me repudian y me hieren.

Se me ha clavado la espina de una rosa
hasta la médula y un poco más allá.
Voy a tomar distancia, que no digan.
Que su madre molesta al despertar.

Voy a oír sus silencios.
Voy a besar su frente imaginaria.
Voy a vomitar hiel, temerosa sustancia.
También voy a quererme en abundancia.

Si algún día quieren volver, aquí estaré esperándolas.
Sólo deseo que no se haga muy tarde.
Las implacables agujas del reloj señalan.
Que ha pasado un día más. Y yo buscándolas.

Pero no. No lo haré. Ha sido demasiado.
Gota de agua que desborda el vaso.
Frescor de una mañana de verano.
Ilusiones perdidas... Todo en vano.

Recogeré las redes de la pesca.
Y zurciré los huecos que se han roto.
El mar bravío brama cual fiera desplomada.
Mientras lloro en silencio sobre la almohada.

Se pasará, verás, y si no al tiempo.
Te olvidarás de que tuviste hijas.
Todas esas mentiras que me digo.
Para no irme contigo, hermana, amiga.

Se me clavó la espina de una rosa
una noche estrellada y un suspiro doliente.
Un desvelo profundo y despiadado.
Un corazón roto que no es nada valiente.

Se me clavó la espina de una rosa...



jueves, 14 de julio de 2016

La vida.

"Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón.
Hablo el orgullo y se enjugó su llanto
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro,
pero al pensar en nuestro mutuo amor
yo digo aún, ¿por que callé aquél día?
Y ella dirá, ¿por qué no lloré yo?"

Rima nº 30. Gustavo Adolfo Becquer.


La vida en ocasiones necesita un te quiero.
Un me gustas; lo has hecho muy bien.
Un consuelo del alma; un abrazo sincero.
Un guiño cómplice. Una sonrisa. 
Una pequeña frase de agradecimiento...

La vida no necesita vestir de Vittorio y Luchino.
Ni perfumes  de Chanel nº 5.
La vida quiere música a su lado.
Quiere escuchar el sonido del río que cantarín avanza.
La vida quiere un bosque frondoso en donde perderse.

La vida es amar al semejante,
ponerse en su pellejo; calzarse sus zapatos.
Intentar ayudarle en cuanto esté en tu mano.
La vida es entrega solidaria y serena.

La vida nada tiene que ver con el orgullo,
la soberbia, el rencor... no saber perdonarse.
No saber escuchar, no interesarse.
No descalificar, no llevarte hasta el límite.

La vida es más sencilla. La vida es respetarse.
La vida es dialogar; hacer cosas conjuntas.
La vida es para mí un estandarte
de amor sin barreras, de ilusión y armonía.
La vida efímera para ser felices.
La vida inmensa como el Universo.
Pequeña y frágil como el vidrio tallado.
Suave como la textura de la amapola.
Dulce cual pastelillo que acerco a mi boca.

La vida puede ser celeste o infernal.
En nuestra mano está el elegir la carta.
Y en nuestro corazón saber sacar partido.
Del destino que aguarda al torcer el recodo.
La vida es una incógnita difícil de aprender.







lunes, 11 de julio de 2016

No soy de acero sueco.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Yo creía en el diálogo, y en el intento por arreglar las cosas.
Pero no. No es así. Aquí y ahora.
Prevalecen el orgullo y la soberbia.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Por callarme tantas cosas que no he dicho.
Pero no. No es así. Peco lo mismo.
Si digo o si amordazo mi destino.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Yo creía en la justicia y en la paz.
Pero no. No es así. Porque cuando hablo.
Más me valdría ponerme un antifaz.

Reconozco humildemente que me siento cansada.
Cansada y aturdida como una perdiz.
Porque cuando a la noche salen las alimañas.
Necesito volar a defender mi lid.

Reconozco que no soy de acero sueco.
Llevo una pesada carga a mis espaldas.
Y estoy a punto de tirar la toalla.
Y hacer mi vida al margen; con dos huevos.

Tendréis que perdonarme si me pongo soez.
Pero la tesitura me tiene encadenada.
De todos lados recibo bofetadas.
Y hasta peco si le informo al juez.

Porque dicen.

Hoy me arrepiento.
De haber abierto mi vida a los cuatro vientos.
Lo he publicado.
En un grupo del que hoy es el día en que me he borrado.
Han podido enterarse de mis desdichas.
Cada uno de los miembros de mi familia.

¿Qué he conseguido? ¡Nada!
Quizá alguno se alegre, después de todo.
De que me esté arrastrando y muerda el lodo.

Voy a callarme.
De todos modos no sé nada de ellos tampoco.
No hace falta que me exponga de ese modo.

Mandaba mis poemas y mis composiciones.
Nadie se ha hecho eco de tales dones.
Sí mis amigos.
Ellos sí me alientan a que lo haga continuo.
Porque dicen que llega a rozar el alma.
Cuando encuentran mi enlace cada mañana.


Ana tiene una lámpara preferida.

Ana tiene una lámpara preferida.
Es un quinqué precioso de factura naval.
Se la dí a mi hermano, ha mucho tiempo ya.

Mi hija me ha pedido que la devuelvan
Cuando tuviera su casa definitiva.
Yo la he pedido.
Y contestan a éso que es un capricho.

No quieren devolverla, y nunca van a hacerlo.
Aunque esté arrumbada en el cuarto de plancha.
Pero el orgullo impera sobre mis peticiones.
Esta vez se equivocan; no lo hace por joder.
Es tan sólo un recuerdo de otra época tal vez.

Gracias a Dios aún guardo la talla de Lladró
que Laura espera un día poder recuperar.
Cuando tenga su casa y halle su bienestar.
Cuando salgan del bache y puedan trabajar.

He buscado en mil tiendas, incluso en las on line.
Y no he encontrado nada que pueda parecerse.
He intentado argumentos, y poder convencerle.
Más la respuesta es "no". No quieren someterse.

Ahora lamento.
El no haber avisado de que era un préstamo.
Y Ana se ha quedado sin su recuerdo.
Y yo, desesperada por tan maldito ego.



Hoy me lamento.

Hoy me lamento.
De haber corrido al súper por alimento.
De haber visto a mi padre tan demenciado.
Y a una madre impotente por dar dos pasos.

Hoy me lamento.
Ingenua decepción al darme cuenta.
De que todo se arregla con la peseta.

Hoy me lamento.
De haber dado la cara por mis congéneres.
Absurdo intento.
Porque al final soy yo la que menos los quiere.

Hoy me lamento.
De orgullosos reproches cuando les ruego.
Que aparquen los rencores; los falsos egos.

Hoy me lamento.
De faltas de respeto hacia mi persona.
Cuando lucho por ellos como fiera leona.

Hoy me lamento.
De haber creado conflictos innecesarios.
Hoy me lamento.
Puede que vengan un día a ver su sudario.

Hoy me lamento.
De la escasa memoria de mis parientes.
Cuando han necesitado una y mil veces.
Y allí estaban mis padres codo con codo.
Luchando por nosotros; ¡y de qué modo!

Hoy me lamento...

Hablaba sola, mirándose al espejo.

Hablaba sola mirándose al espejo.
Cual si quisiera duplicar la realidad.
Miraba curiosa esa arruguita nueva.
Que ayer no estaba; te digo la verdad.

Cantaba sones, habaneras y fados.
Rancheras y baladas y algún que otro tango.
Quería deshacer el nudo en la garganta.
De verse arrinconada; sin derecho a nada.

Vivía sola y las horas pasaban.
Muy lentamente; manillas de reloj.
Que apenas palpa los sesenta segundos.
Que contiene un minuto para vos.

Reía sola. Y su risa estridente.
Chocaba inmensa con las paredes del salón.
Lloraba sola. Nadie iba a consolarla.
Y en ese instante se encomendaba a Dios.

Aparta de mí este cáliz, se decía.
Pero ese Dios no debía existir.
Pues no había solución a sus lamentos.
Oh, triste vida; amargura sin fin.

Se liaba un porro entonces.
Para olvidarse de la realidad.
Se liaba un porro para asegurarse.
Que se desdibujaba su penar.

Pero ese porro ingrato la llevaba.
A un nuevo episodio de su enfermedad.
Pero ese porro ingrato no sabía.
Que era afectada de salud mental.

Y tras sesenta días recluida.
En el psiquiátrico que le correspondía...
Sesenta días de estancia en el olvido.
Sin la presencia de los seres queridos.

Al llegar las cuatro, miraba con envidia.
Las visitas de sus compañeros.
Alguno preguntaba, ¿no tienes familia?
Y ella se sonreía cantando algún requiebro.

Y se marchaba a fumar sola al cuartucho insalubre.
Con ventanas tachonadas, para no poder abrirlas.
Cual cámara de gas, no obstante preferible.
A tener que aceptar que hoy tampoco iba nadie.
Que pudiera sacarle un par de horas a respirar aire.

... Salvo alguna excepción contada con los dedos.

Pero le viene bien porque así aprende.
A saber quién es quién.




domingo, 10 de julio de 2016

Canto.

Nací cantando.
Agarraba una vela blanca entre mis manos y ese era mi micrófono particular.
Si no había velas en aquel momento en casa, me bastaba con una cuchara, un bolígrafo, e incluso un tornillo de gran tamaño.

Nací cantando y cantando moriré.

Canto para alegrarme el día.
Canto cuando estoy triste, para animarme...
Es mi locura particular.

Canto y canto para deshacer el nudo que tengo en la garganta.
Canto para no llorar.
Canto cuando estoy contenta; las pocas veces que la vida me brinda una satisfacción.
Canto, como el canto de la sirena, replegada en la proa de la barca marinera, cerquita de la pesca que el grumete ha dejado en salazón.

Canto promesas de amor. Canto letras con significado. Canto rimas de Antonio Machado. Canto versos escondidos detrás de una orquesta.

Canto, canto, canto... hasta hacer exasperar a aquél que está a mi lado.

Por suerte vivo sola; no hay cuidado.
Porque tampoco viene nadie a verme.
Así que canto, canto y canto.

sábado, 9 de julio de 2016

Sueño.

Sueño que voy en un carro de fuego.
Atravesando las constelaciones.
Y sueño que me alejo de este mundo.
Donde no existen patrias ni naciones.

Sueño profundo donde todo es bello.
Dulce armonía, sin guerras y sin hachas.
Paraíso perdido donde un día.
Diste cobijo a tu hermano del alma.

Sueño con que la vida no es la vida.
Sueño con que la muerte no es la muerte.
Sueño con poder volver a verte.
Hermanita del alma, tan querida.

Sueño con un tropel de voluntarios.
Sueño con que aún existe la empatía.
Sueño con mil recursos solidarios.
Sueño con ver una mano tendida...

Hacia el hermano más necesitado.
Hacia ese ser que puedo ser yo mismo.
Sueño con que se acaban las traiciones.
Que el bien se extiende por campos y naciones.

Y en fin, yo sueño en estas noches cortas.
Noches de un verano anodino.
Noches de julio donde el sol aporta.
Brillos sin tregua y amplios campos de trigo.

De pronto me despierta el faro riguroso.
Que indica al marinero la cercana costa.
Faro blanco, de intermitentes destellos.
...Sueño con la presencia de lo bello.

Sueño con girasoles amarillos.
Sueño también con campos de amapolas.
Sueño con el cantarín fluir del río.
Sueño con que ya nunca más estaré sola.

Sueño con una barca a la deriva.
Sueño con el trajín del tripulante.
Sueño que achican aguas al instante.
Sueño con mil argucias esgrimidas.

Sueño con verdaderos cantautores.
Que denuncian la injusticia y la maraña.
Sueño con que la clase política no engaña.
Y sueño con la infancia y sus tutores.

Sueño con que los matrimonios ya dialogan.
Sueño con que no habrá más zancadillas.
Sueño con que en el mundo vencerá el eslogan.
"Si estás descalzo te doy mis zapatillas"

Al fin y al cabo, a mí nada me falta...

viernes, 8 de julio de 2016

Habrás visto.

Habrás visto la luz cuando el sol amanece.
Más no has visto mi rostro, mirándole también.
Habrás visto una estrella en noches despejadas.
Más no me has visto a mí asomarme a besarla.

Habrás visto la niebla subir por la montaña.
Más no viste mi esfuerzo intentando escalarla.
Habrás visto una barca perdida en una playa.
Más no viste mi cuerpo bronceándose al sol.

Habrás visto las noches junto a la chimenea.
Crepitar de los leños encendiendo las ascuas.
Más no viste a tu madre calentándose al son.
De chispas y de lumbres, con su mejor canción.

Habrás visto un "te quiero" sonando en tus oídos.
Habrás visto la luna que desde aquí yo oteo.
Habrás visto mil cosas lindas y deliciosas.
Pero te falta el beso que guardo para tí.

jueves, 7 de julio de 2016

Madre eterna.

Miro hacia el horizonte y tu voz me responde.
Dulces notas, cadentes, vertidas al olvido.
Nadie puede decirme a qué sonaba entonces.
Tu mirada risueña y tu eco desprendido.

Busco entre las sábanas esas noches de otoño.
Y encuentro sólo mantas, ásperas y sin dueño.
Me aproximo, temiendo que te me has escapado.
Por entre las virutas de este cielo estrellado.

Nací contigo, mi amor adolescente.
Viví por tí; por que no estés ausente.
Compartí la copa de tu soberbio vino.
Y nada me consuela, porque tú ya te has ido.

¡Vuelve!-grito sin pausa-, con voz enmudecida.
Ven a mí, mi tesoro, no te des por vencida.
Yo cantaré las nanas que aún no has olvidado.
Y bailaré sardanas, al compás del teclado.

Música que ahora tú cantas con tu voz fina y dulce.
Saudades y baladas y canciones de autor.
Yo volveré a quererte con mi alma dolorida.
Esperando que "algo" despierte tu candor.

Porque yo te recuerdo como a mi princesita.
Y me extraño al pensar que de mí ya no quieras.
Que ya no esté presente en tu fecunda vida.
Ni en acontecimientos que, sin duda, requieras.

Porque yo sigo amándote como cuando te ví.
Tan chiquita y tan guapa, el día que naciste.
Porque yo sólo quiero que te acerques a mí.
Que soy tu madre eterna. Para siempre jamás.



miércoles, 6 de julio de 2016

Cerquita de aquí te espero.

Desarrollo un te quiero sólo en el pensamiento.
Tus versos tan azules ya los tengo olvidados.
Tu corazón sincero anoche se ha escapado.
Por los abismos áridos de aquella sinrazón.

Pretendo estar contigo, recuperar el tiempo,
recuperar las risas y las noches en vela.
Aquellas madrugadas donde el alma cantaba.
Sentía; mariposa que se traba en tu pelo.

Eran tiempos felices. De dulces terciopelos.
Suaves como el lomo de tu gata Quimera.
Nadie sabe decirme qué es lo que ha ocurrido.
En qué hemos fallado; ¿acaso tú pudieras?

No logro recordar ni tu voz ni tus manos.
Cuando me acariciabas y llenabas de besos.
Éso era antes, antes, en tiempos ya pretéritos.
Escapando al recodo de nuestros dos caminos.

Caminos que se van abriendo en abanico.
Ahora cada día yo te siento más lejos.
Y entono mi canción: dulce melancolía.
De añoranzas y llantos apenas contenidos.

Te digo adiós con pena. Mas no quiero llorar.
No quiero que las lágrimas hagan surco en mi faz.
Me conformo con verte desde aquí; desde dentro.
Tal y como tú eras. Como debiste ser.

El tiempo te ha cambiado. Yo te sigo extrañando.
Te esperaré día a día por si vuelves a mí.
Quiero pensar que ésto es sólo pesadilla.
Y volverás mañana. Y me harás sonreir.

Cerquita de aquí te espero...


martes, 5 de julio de 2016

Verdes colinas.

Verdes colinas atisban mis tímidos ojos.
Balbuceantes pasos que van hacia el ocaso.
Brillo de luces y sombras esperan agazapados.
Hacia el norte de mi alma. En un recodo recóndito.

Vuelvo a sentir la brisa del mi mar Cantábrico.
Rayos de sol y niebla jalonan mi camino.
Vuelvo a contemplar con mis cansados ojos.
Lo que dejé de ver, hace ya tanto tiempo...

Y nace una ilusión nueva en mi mirada.
Y voy por los caminos; me siento acompañada...
Y necesito un trago para saber que es cierto.
Que estoy aquí otra vez, ciudad de mis anhelos.

Aquí empezó mi vida de adulta temerosa.
Por aquí paseaba a mi recién nacida.
Recorriendo serena al compás de las olas.
El murmullo del aire, que es toda mi alegría.

Aquí dejé también paso a la esperanza.
De formar un hogar con sus trémulas noches.
Con sus días soleados, con sus grises inviernos.
Y con el danzarín pulular estrellado.

Llego serena y somnolienta, pues me parece un sueño.
Estar aquí otra vez, ciudad de mis anhelos.
De barandillas blancas jalonando el paseo.
Desde el puerto pesquero al Peine de los Vientos.

¡Qué bonita es Donosti! ¿Quién la puede olvidar?
La Bahía, La Concha, Ondarreta quizás.
El Urumea, saliendo como una lengua al mar.
Y caseríos dispersos por todo el Boulevar.

Siento un hondo placer al pisar estas tierras.
Tierra de mis amores; tan lejana y tan cerca.
Voy a volver a verte; disfrutar de tus gentes.
Honradas y sencillas, como un atardecer.
Ana, cariño mío, él te ha visto crecer.

Tenías sólo unos meses cuando me trasladaron.
San Sebastián amado, tierra de antepasados.
Tú viniste conmigo, y desde tu cochecito.
Fuiste creciendo sana como un melocotón.
Gordita, sonrosada y con gran corazón.


miércoles, 6 de enero de 2016

JUAN Y JULIA

soyde fiar, ya sé k es extraño pero s,i; yo sí. Estoy hecha de buena pasta, peroos comprendo divinamente,

lunes, 4 de enero de 2016

Laura 33

Tú k eres una cantante deliciosa y femenina, como Lúa, te habr´as dsdo kuenta  k todos los vídeos me hacen sentir añoranza por tí, a mí por lo menos, a o es lo ke un poco también, que yo sé k kon ella ya no es lo ke era. Y k te estás convirtiendo en la gran desconocida. Pero si es x eso no te preocupes. Yo este año mi mmo he propuesto romper en pedacitos tus afrentas y tu desprecio, con lo k t h querido,mr vsgün riau" y que me tenga me psar a mí eso, que me he desvivido por vosotras dos desde que os vi por 2ç1 vez esa caritapreciosa!!!y juro k jam´as te lo voy a echar en cara. Si os atrevéis a venir, ¡pelillos a la mar y un fuerte abrazo, y ¡Ay!, que estaba para comerte a besos . Lo estoy deseando.
Te quiero,mi amor. Dá un beso a Ricardo también. Hasta siempre. Mamá

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Quiero decir

Quiero decir de yo no tengo la culpa de kereros tanto. En mi caso, obligado a tí bt mi interior toda mi vida. -y yo ennca has sido madre, pero yo si, cuatro veces ene más. -lo entenderás cuando seas madre por que tu nuastan mi interior me dice que has utilizado mi cuerpo para convertirme en lo que me he convertido. Yo el año k viene voy a pesar20 kilos menos a base de comer un pokito menos de ko ke komo.

Es la primera vez que te molesto, ay

Laura hoy es la primera vez que te molesto, ayer.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Laura.

Laura.Acabo de levantarme porque llevo unos días muy preocupada por Luis y por Ana y me desvelo. No sé si sigues leyendo mi blog y además estoy cansada de tantos golpes y de tantos desprecios, porque yo mi amor sí es cierto que tengo una enfermedad que me hace ser una persona diferente a la que yo me propongo, pero sólo cuando estoy entrando en crisis. Si estoy tranquila y bien soy tan normal, tan ingeniosa, tan inteligente, tan generosa, tan entregada en fin como cualquier madre. Y yo lamento profundamente que tengas un cuadro de ansiedad severa provocado por tantas y tantas locuras que he cometido durante mis crisis. Y también puedo llegar a comprender que tu psicólogo te haya aconsejado que si yo soy la causante de tu ansiedad, dejes de tratarme, por tu bien.

Pero y el mío, perdona? A mí quién me consuela de haber perdido para siempre a una hija que ha ido a refugiarse a casa de sus suegros porque allí no hay malos rollos. Y lo que pasa es que no hay malos rollos porke van por libre todos y cada uno. Que los conozco, no se te olvide. Y ke la madre de Ricardo jamás podrá sustituirme porque no es tu madre. Por  muy psicóloga que sea. Tu madre soy yo. Yo te he parido. Te he cambiado los pañales, te he bañado varias veces al día si hacía falta, te he visto disfrutar con una tarta el día de tu 1 cumpleaños, que fue el mismo día que te echaste a andar y que me llamaste mamá y cantaste la canción en el coche de papá de I'm skoll too say I love you. Y digo en el coche de papá porke él no te ha regalado ninguno, y yo tuve que hacerlo con todo el dolor de mi corazón que hacía falta para llevar mi oxígeno.
Y yo entiendo que para tí no haya sido facil, pero para mí tampoco. Que yo por vosotras hasta he limpiado pisos. Y nunca te he echado en cara que tardases 10 años en terminar la carrera de psicología. Y siempre he intentado ayudarte pagándote la matrícula. Que ya sé que todo no es el maldito dinero. Y me importa una mierda lo que piense la gente. Yo estoy muy orgullosa de haber podido aportar mi granito de arena para que hoy seas mejor psicóloga que tu suegra, porke con todos mis respetos ella y su hijo y el resto de la familia deberían aconsejarte que no perdieras más tiempo y que corras a darme un abrazo que estoy esperando como agua de mayo, Pero claro, como ellos van por libre, pues tú misma...
Sólo decirte que llevo mucho tiempo estable gracias a Dios, a pesar de lo de Luis, y que estoy deseando ver la preciosa carita de mi nietecito Alberto; tu sobrino.
Bueno éso y repetirte por quincuajésima vez que te quiero.

martes, 24 de noviembre de 2015

Un poquito más.

Mírame a los ojos y dime
si no te he dicho la verdad:
que te quiero con el alma;
lo demás es falsedad.

Mírame a los labios y constata
que nuestro amor perdurará.

Mira mi tierna sonrisa y sonríe
pues es éso lo que quiero en realidad.

Ya lo sé; fui feliz a tu lado.
Y ahora te echo de menos...tanto....
que no hay un día en el que no quiera quererte
un poquito más.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Baldosas mojadas

Taconeabas con donaire las baldosas mojadas de la Avenida Diagonal. La noche había discurrido larga y húmeda. Aún el sirimiri empapaba el pañuelo naranja sobre tus cabellos. Poco a poco... casi imperceptiblemente, una gota huérfana rozaba tu cuello.

No tenías prisa, era domingo. No obstante los apuntes y los libros ocultaban tus manos. Manos finas de largos dedos y uñas ovaladas, preciosas, rosadas...

Llegaste a la puerta de tu apartamento. ¿Habrá regresado ya él? Me vendría bien una ayuda, siquiera para abrir la puerta... tengo las manos tan ocupadas...

Tocó con la barbilla desde el portero automático. ¿Diga? - contestó una voz masculina... Baja cariño, que voy supercargada... No te olvides de coger las llaves...

Y él bajó. Le quitó los bultos de la mano y los depositó en el descansillo de la escalera: "sólo un momento; sólo un instante"... Entonces rodeó su cintura con su abrazo y besó su boca con dulzura. Ya estás en casa, amor. Aquí no te mojarás nunca. No temas... Sube... Yo llevaré todos esos papelotes hasta donde tú me digas. Y los libros los colocaremos en la biblioteca, ¿te parece?.... Mmmmmmm  algunos tienen unos títulos muy sugerentes... esto es fantástico! Ya tengo lectura para una buena temporada.

Y así; Hoy de un modo, mañana de otro, a mi hija se le escapan las horas, los días, los meses y los años tratando de no recordarme.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Espero.

He ganado dinero pero perdí todo lo demás. Espero que me hagan un buen entierro aunque no pueda disfrutar de las flores que quise cosechar en vida.

sábado, 31 de octubre de 2015

Noche cerrada.

Las escaleras crujían al compás de sus pasos ascendentes.
El corazón latía con fuerza.
La visión se empañaba de lágrimas incipientes.
Recogió del desván el guiñapo sucio y roto que había acompañado su infancia.
Metió los restos en una caja de zapatos grandes.
Para darle sepultura en el jardín.
Ya para entonces era noche cerrada.

Las escaleras crujían al compás de sus pasos ascendentes.
Cerró la puerta, cerciorándose de que no tenía testigos...
Y sollozó.

jueves, 29 de octubre de 2015

Funambulistas.

Hoy mi vida ha cambiado. El cielo está gris.
Dentro de mi maúlla un gato triste y azul.
Si tuviera la suficiente valentía me borraría del mapa.
No quiero seguir viviendo así: como los funambulistas.
Siempre en la cuerda floja y más allá el abismo que se cierne
a izquierdas y a derechas. De norte a sur.
No quiero seguir viviendo con recuerdos que no son míos
y que además son inexactos.
No pretendo tener razón en todo. Pero me gustaría ser escuchada sin cortapisas; sin que nadie quiera tener razón; mi propia historia...
Y todo son reproches y yo me exaspero y me hundo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Ojalá

Tengo la impresión
de que voy a ver a luz
al final del túnel.
Ojalá no me equivoque esta vez.

viernes, 23 de octubre de 2015

Claroscuros

El claroscuro serpenteaba en función de los faros de la camioneta que la guió hasta la puerta de la villa enclavada en el pueblo medieval.

Subió al primer piso y comenzó a sollozar.

Con el foulard del que se despojaba intentaba quitarse también las sombras de todos esos años.

Años duros para una cría de once primaveras.

Los últimos cumplidos han sido treinta y tres.

El Doctor le ha diagnosticado Bloqueo Emocional Severo.

Se necesita paciencia para afrontar la sanación.

Paciencia y mucho cariño.

Yo la adoro. Siempre será así.

La adoro y la entiendo.

Pero quisiera hacerla llegar un mensaje.

También la historia está plagada de aciertos.

Y a pesar de todo algo tengo que ver con éso.

Gracias a Dios.

Que no me pille desapercibida...

Te marchaste de mi lado sin avisar...
Cuando vuelvas, por favor, ponme un telegrama...
...que no me pille desapercibida.

martes, 20 de octubre de 2015

Carta a mi hija Laura.

Buenas tardes, cariño. Como bien sabes raro es el día en que no me pongo en contacto contigo, esperando que tu corazón encuentre alguna razón para contestarme. Han pasado mas de un año y medio y tu respuesta no se ha producido. Bien, pues ahora me toca a mí intentar que leas estas líneas que pueden ser duras según se miren.

1.- Yo no quiero seguir sintiéndome culpable por haber desarrollado una enfermedad como es el TAB1
2.- Yo no soy culpable de las situaciones a las que me lleva dicha enfermedad.
3.- No olvides nunca que cuando tu padre nos abandonó a todos los niveles, incluido el económico, yo estuve durante años haciéndome cargo de todo, a pesar de todo, con el correspondiente aumento en la escala de estrés que tan poco me beneficia.
4.- Me siento orgullosa de vuestro comportamiento durante los 365 días del año, durante tantos y tantos años, a todos los niveles.
5.- Como no creo en imposibles, me he propuesto cambiar drásticamente el desarrollo de mis episodios y sé perfectamente que lo voy a conseguir.
6.- Me atrevo a prometer que mi relación con las personas indigentes y de mala vida ha terminado porque mi cabeza no las va a dar cabida nunca más.
7.- A veces pienso que tu cariño hacia mí es inexistente, sino no entiendo tu comportamiento de este último tiempo, que se me está haciendo eterno.
8.- Yo te quiero tanto que estoy cayendo en una profundísima depresión, debido a tu falta de respuesta.
9.- Me he equivocado muchas veces, ¿y quién no?; pero también he tenido y estoy teniendo grandes aciertos.
10.- Sé cómo te sientes. Pero romper la comunicación con tu propia madre es un tremendo error.
11.- Puedo necesitarte en cualquier momento porque estoy muy enferma a causa del EPOC.
Prométeme que te lo pensarás. Hasta siempre, cariño.


lunes, 19 de octubre de 2015

Confianza.

Aunque no me creas,
siempre te desearé FELICIDAD; no sólo en tu Santo...
y siempre estaré junto a tí,a la distancia que me dejes...
velando tus sueños.

sábado, 17 de octubre de 2015

martes, 15 de septiembre de 2015

Reina la calma.

Reina la calma.
Hoy he vuelto a ver tu foto bajo mi almohada.

Rincón rebelde
Mi llanto moja las sábanas color verde.

Siento tu ausencia.
Como siento en la noche la somnolencia.

Canción prohibida.
Laura huyó de mi lado; le doy mi vida.

sábado, 29 de agosto de 2015

Así lo siento.

Se acercaba el otoño.
Fui a llevar a Laura a su colegio.
Era su primer día de clase.
Después Ana y yo nos fuimos a Menfis a desayunar.
Tenía que llamar a mi ginecólogo.
Me acerqué a la cabina.
A la vuelta encontré una hija supercontrariada que me pedía veinte duros para volver a casa.
Yo me preguntaba que por qué lo hacía.
Al fin y al cabo tenía la mitad de la mañana libre...
Lo habían oído tantas veces...
Me dijo que había hablado con mi amante.
Y yo me derrumbé.
Mi hija no, por Dios.
Así que cogí el coche de Granada y me presenté alli.
Era viernes.
Nada más llegar hablé con Alberto y le pedí que viniera él solo.
Que teníamos que hablar.
Pero él se fue a Madrid con Marisa.
El lunes hablé con Personal y les pedí que me dejaran quedarme en Granada.
Así lo hicieron.
Así me incorporaron a las listas negras.
Ya no podría ser Directora de Zona, categoría para la que me tenían propuesta.
Alquilé un piso y me llevé a mis hijas.
Para entonces ya sentía algo extraño en mi interior.
A pesar de todo salimos adelante.
Yo no tenía ningún diagnóstico y por tanto no estaba medicada.
Las "extravagancias" de la enfermedad comenzaron a manifestarse.
Mis hijas las han vivido los 365 días del año durante muchos años.
Tenían miedo.
Ahora todo es diferente.
Laura tenía 11 años.
Padece de un bloqueo emocional severo.
Tengo que ganarme su confianza.
Y demostrarla que sé cómo cuidarme.
Estábamos las tres solas.

viernes, 24 de julio de 2015

Quizá algún día.

Quizá algún día crezca el cesped en el suelo de mi jardín.
Quizá algún día vuelvas a pronunciar la frase esperada: Mamá, te quiero.
Quizá algún día festejemos juntas tu cumpleaños...
Quizá algún día se alinearán las estrellas para que nos veamos.
Quizá algún día.

Voy caminando por la vereda de un río.
Acordándome de tí y de tus risas.
De tu maravillosa voz cantarina cuando derramas
las palabras más dulces y más humanas.
Voy caminando.

Esperaré tranquila ese atardecer
en que los rayos se cuelan entre las nubes.
Y el sol brilla aún con fuerza antes de caer
sobre los montes que nos circundan.


martes, 23 de junio de 2015

Ella se fue.

Ella se fue.
Ella no está.
Ella se ha ido de mi vida.
Laura no está. Laura se fue.
Y ni siquiera ya el sol brilla.

Cuando vuelvas volveré a encender
las farolas con cerillas.
Laura no está,
mi corazón llora afligido por las esquinas...
Laura se fue, Laura no está.
Y mi mente apasionada se pregunta
dónde estarás ahora, chiquilla.

Tú te fuiste una mañana dulce en la que brillaba el sol.
Y dejaste casi descompuesto a mi pobre corazón.

Porque ella no está,
ella se fue, y no sé cuándo volveré a encontrarla.
Puede que ayer, puede que hoy. No te dejaré abandonada.

Ríen sol y luna cuando acampan,
en el cielo oro y gris.
Los mechones de tu pelo agrandan,
la consistencia del gressitte.

Y Laura no está. Laura se fue.
Ella ha decidido perderse.
En un lugar. En un país.
Donde jamás podré verte.


sábado, 20 de junio de 2015

Bajo la lluvia.

Otra vez sola, y sin embargo,
mi alma no llora.

Mi corazón permanece incorruptible.
El mascarón de proa se ha secado.
Mi armazón aún sujeta, indefendible.
Las algas que del cieno hemos sacado.

Y llueve fuerte.
Junto al magnolio blanco hoy diluvia.
Y yo me escondo, ausente,
bajo la lluvia. 

viernes, 19 de junio de 2015

Resbalaba por su tez una lágrima.

Resbalaba por su tez una lágrima.
Por su cara una mueca de terror.
Quiso la luna fugarse cual fantasma.
Siempre a su alrededor.

No divisaba nada en ese instante,
en que las peñas descienden en tropel.
Iba buscando a un hombre y no obstante,
ese hombre era él.

Desecho de esqueletos malformados,
donde mi corazón hunde un puñal.
Colección de hombres uniformados.
Y por el sur regresa mi zagal.

Yo no le he visto.
Me he convencido.
Yo no lo he visto.
tras de tí he ido.

Y un tropel de cigüeñas patilargas,
vuelan rasante por los campanarios.
Y una voz que medita emborrachada.
Volverán al acecho los muchachos.

miércoles, 17 de junio de 2015

Me acompañaste.

Me acompañaste al médico, una mañana, en que mis ojos temblaban clamando al viento. Y recogía la hojarasca el barrendero, que ayer se ha muerto.

Clarines y estorninos estruendosos, dan la bienvenida al viajero.
Sutiles ondas de frases redondas... y un estor viejo.

Me acompañaste también a la enfermera, que tendía sus alas. Para impregnar de luz y de pucheros, el cantarín arroyo de tu voz.

Luego volvimos a urgencias nuevamente. A repetir el proceso. Y la médico nos explicó con tiento. Que esto va lento...

Ha pasado la noche sin moverse, de su particular habitáculo.
Y a las siete de la mañana me ha dicho... que ésto va mejor.



Salíamos al aire.

Salíamos al aire a respirar la noche,
furibunda, masiva, allá donde encontrarnos.
pero viendo que tenía torpes las manos,
acarreaba leña y la metía en el coche.

Leñador que no sabes de caminos.
Solamente de leñas y de huertos.
Quisiste hacer por una vez el muerto.
Para que no te encontraran tus gorriones.
Altos, enardecidos...
Subidos a una rama, repicando golpes en la madera.
Es un pájaro carpintero; tiene oficio. Seguro que tiene llena la nevera...
de cosas inservibles. Como Diógenes.

Discurría la corriente río abajo.

Discurría la torrente río abajo.
Arrastraba a su pasar mil canciones.
Los barcos se iban haciendo con trabajo.
Desmesuradas aguas sin renglones.

Sillas y trastos viejos revertían.
A la torrente que un día se salió,
de la vida de hombres que vestían,
chaqueta y pantalón.

¿Cuándo separaremos cielo y tierra?
¿Para cuándo las horas de esplendor?
Achicando aguas con las botas puestas
Y un pantaloncillo corto en derredor.

Croan las ranas al sentirse libres.
De los agujerucos en que viven.
Vienen silbando lindas melodías.
Para pasar muy dignamente el día.

Los guijarros van amontonándose.
En conos altos, llenos de colores.
Predominan, y aún están mojándose.
Cauce, ranas, guijarros y flores.

sábado, 13 de junio de 2015

viernes, 12 de junio de 2015

Presuroso envolvía.

Presuroso envolvía la corbata.
Zapato oscuro; traje gris perla.
Hacía poco había dejado la bata.
Que se empapó al secarse. Voy a verla!

Blancos narcisos de pétalos gloriosos.
Magnolios verdes, brillantes, coloridos...
Vuelve a mi casa; mis ojos espantosos,
lloran por que te has ido...

Caballero español de fina estampa.
Aventurero, truhán, bohemio, gordo...
flaco, rubio, moreno, colorado...
En mi jardín ya florece el jazmín.

Ya florece, mi niño, ya florece.
Y ya perfuma kilómetros cuadrados.
Hasta papá está jugando a los dados.
Y olisquea la fragancia que ofrece.

Rústicos cardos; como los de tu pelo.
Fingidos porches con el toldo al viento.
Suave mujer que endulza con su velo.
Atardeceres rojos y sedientos.

Labios como el color de la amapola.
Él ya se va y ella se queda sola.
Ojos en los que nadan los Océanos.
Balsa en el mar. Te contemplaré un año.

Un año entero. Ven a acompañarme.
Tú aún estás aquí; yo no me he ido.
Volverán a vestirse los cristales de aire.
Y lloverán tormentas de pétalos de rosa...
... nunca sabrás lo que te has perdido...
cuando mi boca entera caiga sobre tu boca...


jueves, 11 de junio de 2015

Ven cuanto antes.

(A mi hija Anuska).

Ven cuanto antes, niña,
ven cuanto antes.
Que sin tí ya no trinan
los elefantes.
Los elefantes, niña,
los elefantes.
Noche de luna llena,
ven cuanto antes.

Por el sendero pasan
varias familias.
Unos van cabizbajos,
otros con alegría.
Y lo que dicen, niña,
no te concierne.
Que allá abajo en la viña
un árbol florece.

Olor de madreselvas
y de magnolios.
Que en un ratito llega
ése tu novio.
Ése tu novio, niña,
ese tu novio.
Olor de madreselvas
y de magnolios.

Canta a la noche oscura
con mil luceros
que para tí quisiera
el mundo entero.
El día ya amanece
por lontananza.
Y una rosa florece
sobre mi palma.

Sobre mi palma, niña,
sobre mi palma.
La mañana surgía
allá en la plaza.
Allá en la plaza, niña,
allá en la plaza.
Con colores de mirra,
luz de esperanza.

Súbete a la escalera
de mi ventana.
Verás la primavera,
cuando despunta el alba.
Cuando despunta, niña,
cuando despunta.
Déjame partir leña...
ni una pregunta.
Ni una pregunta, niña,
ni una pregunta.
Que las pequeñas riñas
ya no me gustan.

miércoles, 10 de junio de 2015

No llegues tarde.

 (A mi nietecito Miguel).


Te espero en el sueño de siempre; no llegues tarde.
Que hace tiempo que no abarco tu fino talle.

Canta la rana.
Y el corazón me avisa: vuelve mañana.

Iré a peinarme.
A la sabana extensa; perfuma el aire.

Lavanda en flor.
Duérmete mi pequeño, duerme mi amor.

Yacía sobre las sábanas un cuerpo.

Llenaba con sus lágrimas los odres,
reservados a el vino añejo.
Yacía sobre las sábanas un cuerpo,
languideciendo delante de un espejo.

La mirada hacia el cielo interrumpida,
como clamando clemencia impenitente.
Basta ya!. No quiero más rencillas.
Horas vendrán que anuncien al valiente!

Recorrían sus ojos embusteros,
los entresijos de su gallardía.
Y no encontrando mayor melancolía,
le gritaban al aire; reboleros.

Píntame, Greco, a los doce apóstoles,
busca sus caras en lugares públicos.
Otros vendrán que recuenten la diástole,
y la sístole de sus pobres impulsos.

Asomaba.

Asomaba a sus ojos una lágrima.
Como la espina cuando aún está en flor.
Como las macilentas amapolas.
Como el pesebre de nuestro niño Dios.

Bajaba de la iglesia, subida a sus tacones.
Bajaba despacito; no fuera a resbalar.
Bajaba con los ojos encendidos.
A la ignorancia que los vió pasar...

...Y no sabía...

Que detrás del alcornoque reina la melancolía.

martes, 9 de junio de 2015

Azucena.

Azucena que se explica a sí misma.
Dulce muñeca de flequillo al viento.
Noches de calenturas y resinas.
Despertar con una frase de lo siento...

No quise hacerlo; fue él quién se marchó
a buscar a otra orilla a su sirena.
Me dejó con dos piernas, cuando yo,
deslizaba mi cola por la arena.

Azucena salvaje, aventurera...
Rosa silvestre; pétalos al aire.
Voy a desearte la mañana entera,
felicidad, amor, salud, paz y donaire.

Capiteneas los riscos y montañas.
Los ríos riegan tu tierra enardecidos.
No saben que tu pecho dolorido.
Naufragará en las vertientes moradas de lavanda.

Y agradecidos... compondrán una copla sevillana.
Donde se unan mi corazón y tu alma.

Se abría la mañana.

Se abría la mañana lentamente.
El sol ascendía por peldaños invisibles.
Rozaba el mar con sus rayos permanentes.
Que esculpían ondas doradas; previsibles.

Baja la niña, llorando, a la ensenada.
Nunca su corazón fue tan osado.
Perfuma el aire una ráfaga salada.
Como la lágrima de un enamorado.

Se acerca al agua, densa, refrescante,
e introduce sus pies sobre la orilla.
Vagabundea, sin mirar hacia adelante.
Sus ojos líquidos brillan cual diamantes.

Déjame que te cuide y que te abrace.
No quiero, hermana, aunque es lo que deseo.
Pásame ese cepillo con esmero.
Y déjame soñar que todo es fácil.

Quizá algún día vuelva, enamorada,
a cantar al amor y a sus pasiones.
Quizá algún día la rosa se me abra,
perfumando mi pecho y sus galones.

Gaviota voladora que planeas,
aire marino que trastorna mentes.
Caracola enterrada en las arenas
rubias de la bahía y sus simientes.

Piedrecillas marinas; de colores,
coleccionadas para ver en invierno.
En un frasco con agua, y sus olores,
asemejan ese trozo de mar, que ya no veo.


jueves, 4 de junio de 2015

Nueve de junio.

Se la llevaban al río a que se bañara.
El gran sol apretando por la mañana.
¡Aún no es nueve de junio!
Pero con mucho gusto me mojo el culo...

¡Ay, qué caló!.
Cuatro duros de pipas y un edredón...
Para las noches breves junto al salón.

La chimenea,
lanza chispas, crepitan y se menean.
Y al día siguiente,
me bañaré en la poza de mi pariente.

La luna llena, oronda, se ha perfumado
para pasar la noche junto a su amado.
Trae finas ropas.
Los árboles la ocultan entre sus copas.

Y mi torito,
la mira embelesado, cuernos al viento.
¡Vístete ya, mi niña, que yo voy lento!

Y su voz quebrada.


Paseaba junto a la orilla del Darro.
Camiseta, pantalón fino y chanclas.
Ya ha llegado a la Iglesia de Santa Ana
y San Gil; la noche es larga...
las estrellas tililan, allá arriba,
llenando el firmamento de luces amarillas,
doradas, verdes, blancas, rojas, plata...

Preguntarás al cielo dónde está ahora
la pequeña lucecita de tu hermana,
de tu suegro y tu abuela,
que tanta veces habías encontrado en tu camino.
No hay respuesta.
Un lucerito te hará entonces un guiño.
Y sabrás que es ella.

Paseaba por la orilla del Darro,
en camiseta, chanclas y pantalón fino.
Pasados los conventos y los baños árabes,
el río rizaba una curva con gran tino.
Y al fin llegaba a la Iglesia de San Pedro,
como un simple peregrino.
Confesión obligada con D.Ángel.
Y a continuar con el camino.

El río Darro llega hasta unas casas,
donde existe un colmado.
Y entramos en el sueño de la Alhambra,
vista del Albaizín; parte de abajo.

Y el río Darro yace entre los riscos
del monte de La Roja.
Muralla ocre, fuentes y jardines.
Y el mechón de una novia...
que ha cedido sus rizos a la zarza
que le prestó cobijo.
La Torre de la Vela señoreando,
Palacios nazaríes, aberroes, moriscos...

Todo es tan bello que desde el balcón
de San Nicolás los gitanos cantan.
Con sus guitarras muy bien afinadas
y su voz quebrada.
Esperan que se ilumine poco a poco la Alhambra
y se produzca el sortilegio
de una noche más con palmas y con cantes.
Y un lucero a lo lejos.

martes, 2 de junio de 2015

Más allá del letargo.

Inundada la fina arena por la olas del mar.
Serpenteando...
Achicando bajamares y lamiendo las caras de la luna llena.
Vociferando...
Ruge el mar en su postrer agonía.
Desesperando.
Viene a encontarse con tu cuerpo desnudo.
Inusitado...

Desde las rocas del embarcadero.
Voy pregonando.
Las nueve caras de mi luna lunera.
Y de mi charco.

Ven esta noche a encender la chimenea.
Con mis abrazos.
Troncos que huelen a hogar encendido.
más allá del letargo.

Y una cena preparada en puchero.
Que con las ascuas,
Calientan la comida y la cocina.
Te alegra el alma.

Voy a vivir siempre en tí.
Brindaremos por ello.
Con vino blanco fresco y suave, al sentir.
Romances bellos.

lunes, 1 de junio de 2015

Dá comienzo el concierto.

Vamos a ver si ganamos la apuesta
que nos dejó en herencia el tío Enrique.
La bonoloto, acreditada y puesta...
junto a sus alambiques.

Lupas, coladores, jarros y un sinfín de trastos más.
hornacina, cerillas, azahar, y jabón para fregar.

Ya se vé por el este llegar la noche de puntillas.
Dá comienzo el concierto.
Gasa esterilizada para añadir a la olla,
el corazón chiquito de un insecto.

Y escalando, escalando, llega hasta arriba,
donde el mortero machaca frutos secos,
el gorro de merlín, cónico, en la cabeza,
y capa azul, con estrellas en las mangas anchas.

¡Parece un brujo loco!
Él podía conformarse
con ése poco...

Dulce silencio.
De un hombre que vivió
después de muerto.

domingo, 31 de mayo de 2015

A la sombra de un pino.

Surgía de la noche, a la desesperada,
entre brumas azules y la esperanza helada,
necesitaba compartir viejos desvelos,
entre el mar y las olas que rompen
...al compás de la luna...

¿Quién anda por ahí? ¿Quizá has retornado,
por entre bosques, ríos y montañas?
¿Quién anda por ahí?...Ya me has dejado,
roto el corazón. ¡Tirado en la ensenada!

Feliz aquél que nunca ha estado sólo.
Soledad que se mece en hamaca, a la sombra de un pino.
Un pretendiente te busca en su vespino,
alargando las horas para poder disfrutar de tu presencia,
mientras las mariposas dibujan cabriolas al unísono;
hastiadas de revolotear sobre la hortensia...

Dulce lugar de sueños no estrenados,
Un día habrá en que los tengas entregados
al Dios Morfeo, y mientras, la corriente del río.
Se va para otro lado...

Música de la Naturaleza.

Se oye la alondra cantar
a la orillita del río,
grandes ríos le separan
de la ciudad y su ruido.
Torrente que va hacia el mar
en bajón precipitado,
corriente de agua. Soñar...
Música inmensa
             de la Naturaleza.

Y, con franqueza, ¿qué es soñar?
¿Se puede soñar despierto gran parte del día?
...a mí me pasa...
Vivo en una nube de algodón muy dulce...
y por éso creo firmemente, río,
que un día llegarás al mar: a tu madre acogedora y cariñosa...
que soy yo.

No es posible.

No es posible ponerte a mi lado,
desde el ascensor de mi mirada.
No es posible tenerte entre mis brazos,
pues tu  respuesta es nada.
Quizás un día,
recordarás los versos que te he dado...
Tal vez un día cantará la alondra...
quizás un día.

Florecerá el nópalo amarillo,
al trasluz de granados en flor.
Recordarás las cosas que un día..
nos dijimos las dos.

viernes, 29 de mayo de 2015

ATRÉVETE A SER TÚ MISMO

Atención... atención...
las cosas hay que hacerlas con INTENCIÓN, que nos supone ponernos en situación.
Todos nuestros aspectos tienen un CRITERIO o una OPINIÓN, inclusos a nivel corporal ocurre lo mismo, Nuestro sistema endocrino, p. ej., también puede tener criterio. De ahí la importancia de anotarlo todo, a fin de conseguir una unidad de criterio.
Para que nuestros personajes internos sean escuchados y no nos boicoteen debe haber una UNIDAD de CRITERIO. Pero, ¿cómo se consigue?
- Dejando que nuestros Personajes se expresen.
- Realizando en nosotros una PROGRAMACIÓN.
- Dando dirección al criterio. Esa dirección es la ATENCIÓN ACTIVA (Abrirnos a nuestro propio beneficio; integrar y asimilar). Es importante también abrirse a lo nuevo; construir y prestar atención. Estamos trabajando con símbolos que nuestro sistema asimila.
- Explorarse y saber cómo estamos y qué nos está pidiendo nuestro cuerpo.
- Para ello se requiere realizar una ESCUCHA ACTIVA, desde la apertura y sin que nos suponga ningún bloqueo o resistencia
- OBSERVAR sin ENJUICIAR Nada de adjetivos calificativos para encontrar la SOLUCIÓN.
- EL ENMASCARAMIENTO. Cuando algo se superpone sobre algo y nos impide reconocer que se ha producido un cambio; y permitirnos ese cambio. P. Ej. La tristeza y la alegría coexisten, pero una de ellas está enmascarada; no sube a la superficie. Por éso es muy importante decirse: "hoy no me enmascaro".
- La tristeza es un signo de que algo, dentro, se está reestructurando. A los personajes les estamos dando un cambio. Me cuido yo primero. Si no resuelvo mi asunto no puedo ayudar al otro.
- Ahora Ya te has dado permiso para CAMBIAR.
- Regrabando se cambia el pasado y nuestras percepciones sobre él.
- IDENTIDAD.- Los papeles o roles que desarrollamos en nuestra vida, no cambian nuestro ser. La identidad es aquéllo que realmente nos define.
1.- Hay algo dentro de tí que no cambia, independientemente de tu rol de suspicaz, inteligente, despistada, ayudadora, escritora y madre, entre otros muchos .Intenta definir esos roles.
2.- Desde ese lugar que no cambia, cómo te sientes ahora en tus diferentes roles. Defínelo.
3.- Desde tu Maestro Interior, deja que te diga tus potencialidades, incluidas aquélllas que están ocultas o no integradas.
¨¨Este de los tres pasos es un ejercicio muy ilustrativo y que nos ayuda a descubir nuestra verdadera IDENTIDAD para, poco a poco, ir ATREVIÉNDONOS a ser NOSOTROS MISMOS.
Gracias.
.

jueves, 28 de mayo de 2015

Silvando, silvando.

Silvando, silvando,
pretendiendo ser feliz,
cuando la melancolía estruja con mano implacable sus cuerdas vucales encadenadas.

Sonriendo, sonriendo,
pretendiendo engañar al espejo,
Cuando su boca por dentro despide el hedor de un diente picado.

Rogando, rogando,
pretendiendo una fe que no tiene,
porque estamos en pelotas y ya no nos queda ni para tabaco.

Soñando, soñando,
pretendiendo quedarse dormido,
cuando en el fondo sabe que su almohada es la clave para poder continuar avanzando...
...Al día siguiente.

El Maestro Interior.

- Dejo las llaves a mi Maestra Interior que actúa como una secretaria, no  deja de escribir, aunque se siente tranquila, sin agobios; anotando y conectada con el Universo para mí. De vez en cuando ella sonríe. le con el universo y me envía a través de ella positividad y acogimiento. Del mismo modo permito a mi M.I. a que me dé soluciones, me gusten o no, y que sea ella quien hable cada día, prestando atención a mis resistencias, bloqueos y confusiones.
Entonces hay que hacerse una serie de preguntas:
¿Qué me dicen mi personaje CRÍTICO; mi personaje AYUDADOR; el ENTUSIASTA; el REBELDE, el PERDEDOR... la MENTE? Todo éso es necesario anotarlo en cada instante en que salta cualquiera de estos personajes o algún otro...Para contribuir a cambiar el MARCO.

- El dolor se evita cambiando el marco de la vida.El Universo nos ayuda y se pone a nuestro favor. El dolor es emicional, por éso es necesario plasmarlo en las "páginas matutinas"

- El M.I. ocupa su lugar para proporcionarnos bienestar. Pregúntale ¿quién eres?; ¿qué forma tienes?; ¿cómo se va a manifestar en nuestra vida? Y que cada uno reciba su respuesta. Nos habla por imágenes, sueños, intuiciones y conflictos... 

Lo mejor que podemos hacer por alguien es activar su M.I.

Muy importante: ¿Qué le vamos a permitir a nuestro M.I.?

Preguntadle y permitidle que cree un marco de inspiración nuevo. Con creencias nuevas que nos aboquen a manifestar un marco de vida inspirador, a través del TRABAJO, la ENTREGA y la DIFUSIÓN. Pídele a tu M.I. que te diga tus potenciales; que me permita la inspiración para seguir escribiendo. Pídele que te muestre cómo la vida te ha sostenido con AYUDA y TESÓN. Pídele que te muestre qué creencias te limitan, para poder darles otro enfoque, otro marco, focalizando la atención en una sola cosa porque todos queremos sacar lo mejor de nosotros mismos, divertirnos y explorar. Todos queremos aprender a escuchar activamente y escuchar "bien" al otro. Sin identificaciones. Escuchar con atención; sin juicios. No sentirse culpable; no ponerse en la piel del otro. Intentar escuchar y comprender desde un lugar de fortaleza, no desde el sufrimiento. Hacer las cosas con ILUSIÓN y PROPÓSITO.

Carmen Urbieta carmentxurbieta@gmail.com

1:03 (hace 5 minutos)
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