Bienvenido al Blog de Carmen Urbieta




Soy Licenciada en Ciencias de la Información. Me gusta la poesía y la narrativa poética. He publicado artículos en revistas y periódicos desde 1989, he escrito 4 novelas, algún que otro cuento, ensayos y relatos cortos. Actualmente estoy trabajando sobre mi 5ª novela. Asimismo colaboro con Radio AFAEMO, en Madrid y con Emisoras ASEMFA en Andalucía. Publico también artículos para la Revista mensual Espacio Humano.

Por último añadir que soy miembro de ODEM (Organización para los Derechos de los Enfermos Mentales), colectivo éste que despierta en mí un alto grado de sensibilización.

Quisiera desde estas páginas pedir vuestro apoyo, colaboración, comentarios y la mayor difusión posible, a fin de mejorar muchos aspectos. Todo ello lo iréis viendo en mis escritos.

jueves, 27 de abril de 2017

Papá, te quiero.



Papá.
Mi dulce papá.
Aquél que me revisaba, puntuaba y mejoraba mis escritos.
Papá.
Que hubiera querido verme como escritora en la Feria del Llibro de Barcelona.
Un Sant Jordi cualquiera.
Podría haber sido el anterior o el siguiente...
Pero fue esta edición.
A menos de una semana de su fallecimiento.
Él estaba allí, conmigo.
Notaba su presencia.
Él me corregía, me tachaba y me añadía.
Y yo feliz porque él estaba allí conmigo.

Papá: te quiero, le dije.
Y él me sonreía con esos ojos limpios que nunca olvidaré.
Con esa sonrisa inmensa y sincera que siempre recordaré.
Papá, te quiero, le decía.
Y él asentía removiendo el gesto.

Papá, te quiero.
Y él pospuso las correcciones y me dio un abrazo profundo y tierno que no olvidaré

jueves, 20 de abril de 2017

Papá.



Papá.

Bella flor silvestre que hemos encontrado.
Hombre, sobre todo, fiel, inmaculado.
Honesto y fiable como agua de mayo.
Calidad suprema, bello ser, hermano.

Tu mirada posas en el ser humano.
Atajas errores ajenos y engaños.
Yo daría mi vida por tenerte al lado.
Sobre la colina; luna y estrellado.

Te vas de este mundo con una sonrisa.
Para todos nosotros. ¡Tanto te queremos!
Que he sentido anoche tu brisa, sin prisa.
Y a mil angelitos a tu lado, tiernos.

Te vas de este mundo con una sonrisa.
Peculiar y tierna, como todo tú.
Tu esposa del alma guardará el recuerdo...
Sabrá que estás cerca del niño Jesús.

Yo quisiera extenderme, llevarte con nosotros.
Corazón que latió hasta el fin con amor.
Tus bisnietos rondando en tu sentir, ignoro,
si dejaste en ellos todo tu corazón.

Imagino la lluvia de estrellas, que presurosas van.
A darte la bienvenida... noche de lunes. Papá

miércoles, 12 de abril de 2017

Jamás me confundiré.



Cabalgando por la vega.
Vega del Guadalquivir.
La chiquilla fue a la era.
Y allí es donde yo la ví.

Vi sus dos trenzas muy rubias.
Despeluchados cabellos.
Que al sol quieren imitar.
Cuando ensalza tus reflejos.

Niños de aquí y de allá.
Venid prestos a escucharme.
Que puede que no sea ná.
O puede que sea bastante.

Pastorcito de Belén.
Tú, que has visto cerca al niño.
¿Por qué ahora quieres matarle?
Tras el cerco y hacia el pino.

Jamás me confundiré.
Otra vez no, voto a Bríos.
Jamás me equivocaré.
He la lección aprendido.

Que no se pueden meter.
Individuos indeseables.
No te das cuenta, mujer;
te pueden dar con el sable.

Y mi canción se termina.
Mi voz ya no puede más.
Y mi canción se termina.
Suicidio. No puedo más.



martes, 11 de abril de 2017

Galopando la noche.



Corazón partido, tú que tienes.
De tu duelo, perfecto sentimiento.
Del llorar asfixiado entre la almohada.
Del torcido cabalgar de ese jinete.

Galopando la noche se ha fugado.
Globo amarillo que señoreas.
Galopando en su contra se han hallado.
Las flores de mi huerta...
...iluminadas.


Monigotes de barro.



Monigotes de barro que diseño indolente.
Caras, brazos y piernas se dibujan sin más.
El cuerpo enrojecido por camisa encarnada.
Y el árbol de un ahorcado que se atreve a avanzar.

No quiero más errores. No quiero más dolencias.
Me quiero suave y sana, con proyectos sin fin.
Quisiera entretenerme con mil y una potencias.
Y con un diccionario que consulto por tí.

Quisiera entretenerme, dibujando tu rostro.
Imagen limpia y blanca igual que un serafín.
Quiero buscar tu boca, abierta y sonrosada.
Estrechar tu cintura, manifestarme en tí.





Soy tu poesía.



Soy el suspiro de tu piel.
Que ya no puedes aprehender.
Soy tu poesía.

Soy el amante cordobés.
Que imaginabas en tu sien.
Soy tu poesía.

Soy ese fuego abrasador.
Que junto a mí encontrarás.
Soy tu poesía.

Soy un payaso que se vá.
Que junto a tí nunca estará.
Soy tu poesía.

Y los caudales de mi voz.
Se apagarán en rededor.
Soy tu poesía.

Y el alto valle emprenderá.
Canciones hechas de cristal.
Soy tu poesía.

Inevitablemente rota.



Inevitablemente rota, muñeca de porcelana.
Su rostro fraccionado a causa del estrépito.
Sus piernitas dolientes, rosas de mil caricias.
Sus manos sin un dedo, rotas en mil caminos.

Su sonrisa perfecta aún dibuja el vacío.
De unos pómulos bellos, rasgados por el viento.
La muchacha perfecta con sus tules y encajes.
Descansará dormida sin recordar su acento.

Lucha, mi dulce niña, no le pidas al día.
Que te añada los trozos de tu cara perdida.
Que ilumine tu boca; tus ojos encendidos.
Que el tiempo nuevamente aparece rendido.

Tu maraña es ahora la luz de tu mañana.
Tu rostro roto alegre, aún sin tu mirada.
Tus piernas paralíticas, en la silla de ruedas.
Ya no atienden amores. Amores de veredas.


lunes, 10 de abril de 2017

Racimos de nieve.



Racimos de nieve entierran mi cuerpo.
Fresco y sudoroso, allá, al amanecer.
Sedientos de vino verde de mi puerto.
Henchido de uvas por culpa de un querer.

Procesiones de pasos augustos.
Decidme, ¿cuándo llegará?
¿No será que a lo lejos le acompaña...
Un rústico zagal?

Racimos de vida que explotan al tañido.
De la loca campana del convento.
Suena a arrebato. Puede que el destino.
Le haya sellado la boca con un beso.

Inveteradas nieves alineantes.
Donde el suspiro no conoce razón.
Dulces sonidos aún veligerantes.
Todo a mi alrededor.

Capas de nieve que lo igualan todo.
De un blanco inmaculado. Carmesí.
Si se derrite formarán un lodo.
Que guardé para tí.

Muñecos con nariz de zanahoria.
Corbata y sonrisa peculiar.
Los niños tiran bolas. Sabe a gloria.
Este suave paseo al caminar.

Y deambulando he llegado hasta tus brazos.
Huérfanos de caricias.
Vida pasando que nos une en lazos.
Y en voces de otras vidas.

Recorreré el universo aletardo.
En busca de una flor.
No es una flor marchita. La he regado.
Con todo el corazón.

Calculadas las horas.



Calculadas las horas en el minutero.
Los segundos aún estaban por llegar.
Linda y confiada, bocanadas al viento.
Aún no sabía lo que había de pasar.

Aceleradas las agujas del reloj.
Bailando vienen en círculo convexo.
Aumentada la frecuencia de su amor.
Y un aspaviento viejo.

¿Por qué no encuentras a tu bien amado?
¿Por qué, -dime-, no te vas en busca de él?
Porque mis ansias y mi orgullo derrotado.
Se expanden cual vergel.

Calculadas las horas en el minutero.
Agria y febril bailando a son de vals.
Dime, mi amor, si es un amor sincero...
Dime por qué te vas.

domingo, 9 de abril de 2017

Arde la fuente.



Si alguna lágrima dejé caer en el rostro de cualquiera.
Por mí podría tener las perlas sobre mi diestra.
Que los amores furtivos vuelan como mariposas.
Y a los hombres henchidos les van recordando cosas.

Si a tu puerta fui a parar. Noche de resaca y furia.
Si la aldaba hice sonar a escondidas de la curia.
No alces el llanto a volar. Dios no lo quiera. Promesa.
No participes ya más. De la estación y la siega.

Renglones doblados.
Falsos fariseos.
Antiguos poblados.
Amores etéreos.

Dile a tu niño que baje.
A la vera de mi casa.
Y dile al sepulturero.
Que me llevo dos tinajas.

Arde la fuente.
Respira el pino.
Mojada está la fogata.
Brincan los niños.

Vete mi niña.
De este lugar.
Que la tarde está fría.
Y me voy a duchar.

Merche.



Merche sueña en voz alta.
Ahora me está pidiendo un bocadillo.
También me pide un tercio, más no entiendo...
...algo sobre mi oxígeno.

Merche se ha quedado a hacerme compañía.
Duerme en la cama libre que tengo en casa.
Ayer nos comimos dos helados...
...de chocolate negro.

Y pregunta si me he tomado las pirulas.
Como ella dice; son los medicamentos.
Merche está en todo. A mí me llama Lula.
Y a mí me gusta. Será por éso.

Merche vende de todo menos su alma.
Limpia y bonita como la de una ninfa.
De verano en edades. Treinta y nueve.
Y yo le saco veinte.

Merchita quiere que yo sea la madrina.
De su boda estupenda y colosal.
Guille no tiene madre y es por éso.
Que yo haré la funciones. Genial.

Merchita tiene un bolso muy muy lleno.
De cositas, a lo Mary Popins.
Tal vez sea ella también un poco bruja.
Que encandila al tomar recortada esa curva.

Y yo te quiero.
Mi niña hermosa.
Y yo te ofrezco.
Muy presurosa.
Que compartas a pachas conmigo.
Esta mañana.
De domingo del pi-piri-pingo.




Sumida en llantos.



Sumida en llantos antiguos, sempiternos.
De todo aquéllo que no logré expulsar.
Mi hermana Adita, mis cada vez más muertos.
Mis sesenta cumplidos. Mi llorar.
Mi sentir siempre exagerado.
Y mis nociones de un balbuceante inglés.
Mi hija maestra, por éso será que dicen.
Que en casa del herrero...

Consumida por tristezas profundas.
Como el mar abisal de mis monstruos queridos.
Inteligencia a partir de una ameba.
Célula informe de noches extraviada.

Pulsión constante. Terremotos volcánicos.
Que expulsan sabia magma en lenguas rojas.
Incandescentes. Semejantes a auroras.
Por su brillo de mil y una granada y de diez rosas.

Sumida en llantos antiguos. Sempiternos.
Yo te adoraba como flor de un día.
Cual mariposa alada que extermina el mañana.
Como lo efímero de tu mirada.

Y aún mas triste estoy por otros muertos.
Zombies vivientes que no responden.
Al dictado de la ira y el perdón.
Todo lo que no se ha hecho con corazón.
Madrugadas heladas, de bocas lleno.
Ansiosas telarañas que se expanden.
En mil túnicas leves, de ganchillo de araña.
Que nos cubre en melancólica retirada.
Para no dejarnos ir más desnudos.
De nuevo esta vez.

Anhelábamos algo.


Mutilada y herida su perfil paseaba.
Sobre los sonsonetes de una noche de amor.
Aturdida, inconsciente, sobre planchas informes.
Y viejos desterrados a viejos edificios.
Deshauciados, ocultos, bajo un bastión de hiel.
Masturbados, borrachos, ebrios de corazón.

Tocábamos un cielo infinito y profundo.
Rozábamos infiernos sin poder deambular.
Las cartas olvidadas contienen un dinero.
Y un verso limpio, bello, de riqueza digna de admiración.

Anhelábamos algo, más no pude decirlo.
No pude decir éso que aún pretendo.
Que pase a formar parte de la verdad.
Sólo la mía. De nadie más.
Respétalo.
Respétame.
Es mi verdad.
Se trata de éso.
No la arrugues ni la pisotees.
ES MI VERDAD. (Subrallado).

sábado, 8 de abril de 2017

Viceversa.


Palpitaba la noche al compás del soneto.
Salpicaba de agua la fuente de sus sueños.
Suplicabla implorante por conseguir un hombre.
Un hombre bueno.
Un buen hombre.
O viceversa.

Canturriaba el pájaro su canción postrera.
Su trino ambulante en mil y una ramas.
En mil y una ramas, juntos celebremos.
Música romana será mi canción.

Oh! Sole mío!!!!

Recordaremos.
Al son de una bandurria.
Recordaremos.
Aquella tierna historia que un día no sucedió.

Carmelo.



Confieso seriamente que estoy enamorada.
De un ingeniero aeronáutico y poeta.
Siento su aliento.
sobre mi sien.
Su mano roza mi cuerpo.
Con dulce fulgor.
Él no puede quedarse.
Hasta el albor,
                        que tiene dueña.
Esa es la suerte de tener un corazón,
                                                           palpitando cerca de tí.

Voy a cortar la estrofa.



Voy a cortar la estrofa porque quiero llamarte.
Carmelo; mi Carmelo. Preocúpate por mí.
Viene empujando el viento, pues siento en mí tu roce.
Suave, suave; empujando con su blanco juriel.

Voy a cortar la estrofa porque pienso yo amarte.
Una y mil veces sobre el jergón.
Una y mil veces pienso que debiera quererte.
Como quiere una madre a su fiel gallardón.
Con su canción.
Cantalapiedra.
Monigotes del baile seremos.
Si surge la ocasión.

Ernesto.



El ratón colorao se fue buscando.
Un queso muy, muy duro de roer.
El ratón colorao tiene un sistema.
Para no fenecer.

Come guindillas y reconstituyentes.
Vitaminas, hierro y Kéfir y helao...
De chocolate... Si no quieres respondo.
Pá el otro lao.

Requiebro.

Sepultura.



Juntos. En cena harto romántica.
Con el temblor rozado hasta la médula.
Viejo pirata que nada sin escrúpulos.
Por las mieses de caño y alameda.

¡Qué bonita la niña peruana!
Qué bonita y qué tan bien dispuesta.
Qué bonita y qué bella su figura.
Treinta y seis primaveras. Sepultura.

Puede.



Puede que en bravo son, sientas en vano.
El despertar de un fiero moribundo.
Puede que el ancho mar y el viejo mundo.
Supliquen en llevarse de la mano.
Oh, jilguero cantor.
O esperpento.
Oh, sombrío moral de un poema.
Alpujarra es la tierra donde ocurre.
El tribial ronrronear; las duras penas.

Puede...

Lanzaría a tus manojos.



Vendimiando va el ventero.
Camino de Puerta Holgura.
Atrás quedaron Duruelo,
Villarreal y Cornejo.

Levantan polvo al pisar.
Pisando fuerte y con garbo.
Levantan pena al penar.
Lágrima a la Macarena.

Estudianticos que váis.
De camino a Punta Umbría.
No despreciéis a la moza.
Que no ha cegado tu sombra.

Si por mí fuera, gañán;
Caco de carne sin ojos.
Si por mí fuera, puñal .
Lanzaría a tus manojos.

Manojes de dulce fruta.
De la vendimia logrados.
Verdes, rojos y amarillos.
Surgen del color del vino.

Por tu casa yo pasé.
Por tu casa yo he pasado.
Dile al niño que un día fue.
Que siempre estás a su lado.

Por tu casa yo pasé.
Por tu casa yo he pasado.
Dile al niño que un día fue.
Que siempre estoy a su lado.

jueves, 6 de abril de 2017

Una madre.


La cosa más bonita es una madre.
Que espera a su bebé.
Su sonrisa suave y rosa.
Resplandece ante el anuncio.
Virgen oronda y hermosa.
Como un capullo.


Catherine bella.
Tan dulce como un bizcocho.
Sin duda es ella.
La más certera hija de la prosa.
Barriente y firme como la espuma.
De la última ola de mar que se derrama en mi alma.
Del último suspiro.
Del último hálito.



Vulnerable son.



Caridad eterna. Ese amor profundo.
Que siento hacia el otro. Lejos de mi mundo.
No siento el sereno. Leo entre palabras.
Literata al son de un papel mojado.

Tiernos, elegantes, niños con chistera.
Tenebrosa tierra, oscura y maciza.
Misteriosa fuente de los tres engaños.
Valles de sonrisas. Étereos pasados.

Vulnerable son en palabra escrito.
Prendida una flor y una revistilla.
Que de mes en mes dá repaso al tiempo.
De los terremotos, tifones y vientos.

Vulnerable son que con mil palabras.
Retorna a tu lado, extraño vidente.
Cuanto más oscuro, más intempestivo.
Da luz al farol. Que se vea sonriente.
Enseñando el diente. Color candente.

Barrientes tifones.



Barrientes tifones de nieblas poblado.
Tiernos camarones que la mar ha dado.
Suspiros del aire que el viento rebasa.
Machacones huesos sobre la atalaya.

Marrones conventos de huerto preñado.
Verdes limonares rebosantes de hoja.
Corazones lilas de bosques helados.
Suntuoso perfil de mi bien amado.

Besos por doquier. Besos en la boca.
Encendida boca que en la noche triste.
Ronda las ventanas. Escala los muros.
Trepa por tu tripa. Demasiado oscuro.

Barrientes tifones de nieblas poblado.
No te marches nunca. No me dés de lado.

Castiza soy.



Castiza soy.
Por castiza me tengo,
castiza soy.
Un camión de verbena.
Y una ilusión.
De saber que al fin eres.
El Vencedor.

Castiza soy.
Lauburu también algo.
¡Viva el porrón!
Invento de los vascos de promoción.
A resguardo de tigres y de otras garras...
Desesperadas.




Anoche.



Anoche celebré la fiesta de su cumpleaños.
Eran más de las doce.
Ya se podía beber...
... una copita de hierbabuena.
Yo sí me la tomé, a la par que cantaba por Vargas.
El Por tu Amor.

Se la bordé.
La Chavela es mi alumna de canto.
En esa canción.
Pónlo y verás.
Al natural.


Llovía.



Llovía. Se hacía tarde.
Salía el sol entre las algodonosas nubes.
Nubes amarillas, regadas de oro.
Sol tímido y deforme. Limando sus huesos.
Lijando su alma. Velando su sueño.
Atardecer en la playa de aguas violetas: exterminio...
Moriremos ahogados en tu cielo presente.
En tus mares borrachos. En tu arena rojiza.
Nos iremos al éter de los no pronunciados.
Detrás de las estrellas. En basto tubo angosto.
De chimeneas calizas de ladrillo elevadas.
Hacia un infinito que nos está vedado.

Cae la noche.
No quiero soñar.
No quiero dormir.
No quiero soñar.
Me conformo con este presente anodino.
Me conformo con esta lluvia persistente.
Todo está oscuro.
Y en el suelo las gotas te dibujan...
Cuando te vas.

miércoles, 5 de abril de 2017

Como siete las notas.



Cabalgando deprisa.
 en mil caballos verdes.
Una saeta buscas.
Junto al templete.

Un corazón rebelde.
Rebaja el sol.
Pataditas las manos.
La sinrazón.

Siete brechas te ha hecho.
siete ha cumplido.
Cómo siete colores
Enardecido.

 Como siete las notas.
Del pentagrama.
 una a una se posan.
Junto a tus ramas.

Junto a tu rama niña.
Junto a tu rama.
Como siete las notas.
Del pentagrama.

En un bus verde.


En un bus verde iremos
 A ver tu casa.
Primavera escondida.
Tras la ventana.

Dile a tu madre niña.
Qué te has marchado.
 que las fuentes no corren.
Y estás turbado.

Mañana por la tarde.
Corrígeme.
Vendrá tu novio a verte.
Yo digo amén.

Por el sendero de la desesperanza.


Por el sendero de la desesperanza.
Vaga mi alma.
Mi alma en otros lares encontrada.
Ahora con canas.

Vieja amiga nocturna y trasnochada.
Como la aurora.
Si termina la fiesta, ella amanece.
Con su bata de cola.

Ilusiones de un día desdichado.
De otras mañanas.
Primaveras que al mundo dislocado.
canta una nana.

Gengibre rojo en mis pedazos arañado.
Frente a su tumba.
Pálidos pétalos cuyo aroma destilan.
...Viejas canciones.

Otoños de metas, ocres cual sus encantos.
De arriba a abajo... Yo con mi canto.

Canto febril de rosas y de púrpuras.
Ave Marías.
Schubert se fue afligido por texturas.
Marrón y lilas.

Sobre la mesa...


Sobre la mesa, un paquete de Rothmans.
Sobre su tronco, la cartera cruzada.
En la mano derecha mil pulseras libres.
En las entrañas, una pena sin fin.

A corazón abierto.



Mírame, así tranquila; pensativa.
Laura con 19 era un primor.
Falleció una noche; una noche estrellada.
Hoy cumple 35, ¿quién lo iba a decir?
A corazón abierto he vomitado el desayuno.

Felicidades Laura.


Hoy es su cumpleaños.
Cumple 35. Iba a poner 19.
La he escrito.
Al Whassap de Ricardo, su chico.
Ella me tiene bloqueada:
"Felicidades Laura"

martes, 4 de abril de 2017

Veredas en verde delineadas.


La tarde se afanaba inútilmente.
En encontrar las agujas del reloj.
Y el reloj soñaba que escapaba.
De las garras de ese gran Señor.

El Tiempo impenitente ya avanzaba.
Por los raíles de la locomotora.
Andenes que salían a su encuentro.
Estaciones mil veces renombradas.

Surgía un paisaje de valles y montañas.
De veredas en verde delineadas.
De soles amarillos y de nubes rosadas.
De terciopelos rotos; de granadas.

De campos de tul; macilentos trigales.
Que se peinan las ondas del cabello.
Cabello alborotado por la brisa.
Que sopla a ras de tierra, allá en los lares.

Perdida copla, que se va cantando.
Su amor apasionado y su quimera.
Noche estrellada que sueña con el alba.
Alba sin tez, en busca de una estrella.

Canción de plata y oro entremezclado.
Canción de rojo sangre concebida.
Cantada en el remanso de una ola.
Con el bies tornado de amarillo.

Un día más y aquí me encuentras sola.
Más no como antes. Ahora es diferente.
Sola cuando compongo alguna oda.
A ese Tiempo que pasa impenitente.

lunes, 3 de abril de 2017

La mañana.


Condicionándolo todo.
A la esencia de la obra.
Por mí pueden pasar ríos.
O encendidas amapolas.

Por mí pueden pasar olas.
De brillante espumillón.
Cuando rompen en la playa.
Las aguas de mi Señor.

La bahía está durmiendo.
El sol apenas salió.
Las olas y el pensamiento.
Se aúnan en mi canción.

Puerto Alegre, viejo puerto.
Donde el sol señoreó.
Enseñando las puntillas.
De la Musa de mi Amor.

Amor tremendo y oculto.
Amores que van pasando.
Amores con desengaño.
Los amores de mi hermano.

Trepa deprisa, ángel mío.
Trepa hasta la madrugá.
Sube hasta el cielo azulado.
Que yo te voy a rescatar.

Y apenas a algunos metros.
De mi coronilla estás.
Es apenas un kilómetro.
De ansias de Felicidad.

Ya está la mañana lista.
Para cualquier devenir.
Ya está lista mi negrita.
Con su vestido rubí.

Allá por el horizonte.
Viene un puma a acechar.
Acecha que acechas donde.
Se inclina la madrugá.



Vaivén moreno y callado.


Vaivén moreno y callado.
En busca de una canción.
Luna se mira al espejo.
Es toda la solución.

Amaneceres marinos.
Atardecer en la estepa.
Con sus jirafas y cebras.
Y con sus gnús a la espera.

Un árbol se va quedando.
Mudo ante la solanera.
Allá en Zimbabue, mi tierra.
Y la Tierra del Planeta.

Hondos valles floreados.
Necesitan tu promesa.
De saber que un día tu vuelvas.
A fotografiar a la negra.

La negra con trajes vivos.
Y guirnaldas en el cuello.
La negra, con mil motivos.
Para enderezar cadera.

Y las aves de la estepa.
Cantan canciones a dúo.
Y las ramas de los árboles.
Se extienden cual bicicletas...
Que a poco rozando van.
A celebrar una fiesta.

domingo, 2 de abril de 2017

Lienzo blanco que relumbras.


Lienzo blanco que relumbras.
En profano sentimiento.
Teclas viejas que pretenden.
Dibujar una sonrisa...

Una sonrisa que hiere.
A las mentes perturbadas.
Sonrisa blanca que muere.
En la alacena de mis entrañas.

Lienzo blanco que relumbras.
Y profano con mis dedos.
Muecas negras que desprenden.
Álito aliento de mis quereres.

Húmedos ojos de mi morena.
Cansados de mirar la noche eterna.
Cansados de soñar con mil canciones.
... Cantadas en inglés.






Antonio Bernal.


Palabras anónimas que se lleva el viento.
Citas pronunciadas con dulzura y énfasis.
Proverbios latinos, hispanos y árabes.
Rutas ya melladas por el caminar.

Tesoros ocultos en una cajita.
La blanca mañana me hace suspirar.
No tengo tabaco; me voy a Roberto.
Que me fía el precio y tres días más.

Gorriones y mirlos cantan a las luces.
Se van extendiendo por el limonar.
Claros y sus sombras se atisban apenas.
El sol ya se adueña del día por llegar.

Lucita, ¿no encuentras las llaves de casa?
Mira que yo tengo en mi monedero.
Pendientes de plata; tabaco, mecheros,
pastillas, condones, papel para el culo,
pendraivs, cuadernito; algún que otro boli...
Y una carterita con mi identidad.

Gorriones y mirlos cantan la mañana.
Frenéticos sones a la madrugá.
Los coches se acercan con las luces dadas.
Dentro de muy poco las van a quitar.

Y yo que no entiendo de sangres y heridas.
Me ha tocao el oficio de la redacción.
Si no es con las tripas no puedo escribirlo.
La herida se abre en justa petición.

Y vamos tan dentro que ya ni te veo.
No quiero tus fotos; todo está de más.
Yo quiero tu aliento, tan fresco y tan noble.
Y ese reir tan tuyo, cuando te cuento...
... mis nimiedades.


Sólo tú.


Superlativo el relámpago me acosaba con su canto.
Nada era perfecto. Nadie ponía los posavasos.
El llanto de un niño rompía el silencio.
Y entonces tú; sólo tú...
Me miraste.

sábado, 1 de abril de 2017

A que me dejen en Paz.


Portal angosto.
Lóbrego túnel.
Andén preñado de ensoñaciones.
Mi cuadro envuelto en papel de estraza.
Dentro, la Alhambra frente al Balcón.

Estoy harto acostumbrada a que me cedan asiento.
A que miren a otra parte cuando hablo.
A que me dejen en paz.
A que miren a lo alto cuando hablo...
A que me dejen en Paz.

viernes, 31 de marzo de 2017

Tengo sangre en las manos.


Tengo sangre en las manos.
Voy a lavarlas.
Me las hirió un tirano.
De ecos al alba.

De ecos al alba, niña.
De ecos al alba.
Tengo sangre en las manos...
Voy a lavarlas.

Mi cráneo está partido.
En mil mitades.
Una mancha granate.
Seca la sangre.

Herida por aquéllos.
De guante blanco.
Corazón sepultado.
Por mil espantos.

Yo no creo a los hombres.
Ni a sus verdades.
Corazón sepultado.
Por cien reales.

Poco es que valgo.
La copla mañanera.
Viaja en un talgo...
De mil andenes.
La copla mañanera.
Busca quererte.

Y no encuentra razón.
Al sufrimiento.
Vagan mi pensamiento.
Y mi corazón.

Diecisiete saetas.
Tengo en amores.
Sesenta años cumplidos.
Sin resquemores.

Y aunque tú ya no vengas.
Yo te dispenso.
Sé que ahora estás ciega:
Es lo que pienso.

Tengo sangre en las manos.
De mil auroras.
Caballo desbocado.
Trepa las olas.

Despedidas cobardes.
Aventuras sin fin.
Añoranzas imberbes.
Y una trenza en la crin.

Te vaciarás de todo.
Más conservarás "éso".
Caballito en el lodo.
Y un romántico beso.



A mis nietos.


La bahía se extiende.
Allá en la playa.
Dos gitanos en ciernes.
Y una atalaya.

Ven aquí niño mío.
Ven niño hermoso.
Te voy a hacer un traje.
Con mucho adorno.

Nos iremos al parque.
Con los columpios.
Tú en el tobogán.
Y yo en el trullo.

Porque estoy preso, niño.
De tus quereres.
Y una alondra volando.
Entre manteles.

Manteles adornados.
De finas hierbas.
Ven corriendo, mi niño...
No te me pierdas.

martes, 28 de marzo de 2017

Inmaculada.

                                                                                     Para mi madre.



Por el monte bajaban.
Iban sonriendo.
Dos trenzas reventaban.
Sus ojos tiernos.

La sutil brisa embriaga.
Sus pensamientos.
Una muchacha hermosa.
Va descendiendo...
ladera abajo.
Que tiene dos trencitas.
Y un desparpajo.

Sus bellos ojos sueñan.
Edades viejas.
Se ha sentado a la sombra.
de la ladera.
La pandereta...
Asemeja sonidos.
Y aires de fiesta.

Inmaculada niña.
Si tú prefieres.
Yo te llevo en mi mano.
Con los claveles.

Van cantando los mirlos.
El río choca.
Con una roca fuerte.
Sedienta boca.

Ven aquí mi doncella.
Ven amor mío.
Te pintaré una rosa.
Y un pastorcico.

La primavera ríe.
Junto a su falda.
Hermosura inconsciente.
Inmaculada.

lunes, 27 de marzo de 2017

Andrés Camilo.


Andrés Camilo tiene ya los diecinueve.
Orondos y traviesos, como su edad.
Vespertinos y bellos, tal cual la nieve.
Que repta por los muros de mi ciudad.

Andrés Camilo es lindo, como su padre.
Y mastica poesía con su canción.
Andrés Camilo es recto, repleto el odre.
De los buenos consejos de su nación.

Colombia entera brama su dulce acento.
El cariño inocente se transforma en pasión.
Las marcas de la vida caminan recto.
En un carril de curvas y de emoción.

Andrés Camilo brilla, surcando el cielo.
De alondras repoblado y espumillón.
Grandes claros se abren en firmamentos.
Azules y dorados en rebelión.

Su estrella se ha apagado. Se rompe el ego.
La chimenea cruje con su canción.
Naranjas, rojos, verdes, anima el fuego.
Que a borbotones lanza una oración.

¿Por qué estás tan triste, mi niño hermoso?
¿Por qué ya no te arreglas?, dice la amá
Porque mis ojos lloran igual que un pozo.
Y en mi alma hay un nido de pedernal.

¿Y por qué no compites con campeones?
¿Por que fallan tus fuerzas para continuar?
Porque mi Dios me quiere sin devociones.
Y mi tesoro oculto está aún por llegar.

No tengas pena, mi amá hermosa.
Yo pronto volveré a ser.
Un capullito abierto; linda rosa.
Que tu cariño me hace florecer.

El gato y el mapache.


Algo va bien, enfatizaba el gato.
Yo no lo sé; protestaba el mapache.
Quítate el antifaz de tus dos ojos.
Y verás un día gris y lloviznoso.

Algo va bien. De sobra lo sabía.
Yo no lo sé. Apenas murmuraba.
Mi corazón con ilusión un día.
Volverá a cantar a la mañana.

El mapache indolente promulgaba un suspiro.
El gatito sonriente se plegaba en bobina.
Y una luz amarilla destellaba en lo alto.
Y un verde mar; turquesa, acampaba en un charco.

Algo insignificante.



Envíen comentarios.
A mis novelas.
Yo quiero escribir algo.
Que deje huella.

Nadie recoge el guante.
De lo que pido.
Algo insignificante.
Cae en olvido.

Y por ello yo emano.
Mil coloridos.
Pá que prendas el rojo.
O el amarillo.

El perdón es la fuente.


El perdón es la fuente.
De las venturas.
Chorretones de penas.
Que se evaporan.

Surtidones mozárabes.
Surcando el aire.
Mi niña despeinada.
Por la ensenada.

Ven junto a mí, princesa.
Vuelve a mi lado.
Mil brillos de mi estrella.
Destello azucarado.

Yo quiero ir a peinarme.
Junto a la higuera.
Repleta de mentiras.
Y cantinelas.

El perdón es la fuente.
Inagotable.
Fragancias de azucenas.
Surcando el aire.

Corazones de fieltro.


Desperté con el alba.
Arrullos de cristal.
El sueño emancipado.
Y el mundo real.

Acaricié la sábana.
Que me cubría.
Llovía fuera, mañana.
Dulce y perdida.

Corazones de fieltro.
Rellenos de algodón.
Dos brazos a los lados.
Y un abrazo glotón.

Desperté con el alba.
Arrullos de cristal.
Afuera llovía mucho.
A mí me daba igual.

Caminaba despacio.

                                                                        Dedicado a Marisa.

Caminaba despacio.
Hacia la plaza chica.
Mil flores y guirnaldas.
La recibían.

Vente pá acá, mi niña.
No te detengas.
Que yo tengo un puchero.
Con mil lentejas.

Las lentejillas son.
Pedrosillanas.
Solamente un hervor.
Y a la buchaca.

No tengo hambre, nodriza.
Ya comí algo...
Quiero dormir la siesta;
dulce letargo.

Pero no puedes, niña.
Pero no puedes.
Vinieron tus hermanos.
A festejarlo.

Pues voy a hablar con ellos.
Largo y tendido.
Un clavel en el labio.
El cuerpo henchido.

Bajarán a llamarte.
Pá que les cuentes.
Alegre la sonrisa.
Triste la frente.

Triste la frente, niña.
Triste la frente.
Su padre está penando.
Y ella no quiere.

Y ella no quiere, niña.
Y ella no quiere.
Desnudas las miradas.
Allá en la fuente.

Dame agua de beber.
Dámelo pronto.
Porque voy a tragarme.
Los mi sollozos.

Nunca se hubo enfermado.
Es la primera.
Y la más importante...
Yo no quisiera.

Pues dale un caramelo.
De dulce miel.
Verás cómo mejora.
Y tú con el.

Caminaba despacio...

domingo, 26 de marzo de 2017

Primavera de mirlos y cerezos.



Primavera de mirlos y cerezos.
Llenas de cantos a la naciente aurora.
Repletas de hojas y flores en ramitos.
Llenas de música y de colores vivos.

El sol se adueña de la mañana.
Y el grillo pasa con su violín.
Y las pequeñas flores alfombran la ensenada.
Debajito del tronco donde nací.

Y las blancas palomas alzan su vuelo errante.
Y una gaviota se ha perdido en Madrid.
El vino rojo y fresco embadurna las copas.
Y un delfín sonriente chapucea sin fin.

Y tú estás a mi lado y yo aún no soy consciente.
De que algo mágico va a suceder.
Tú me miras; yo miro tu perfil indolente.
Y las musas me lanzan una flecha de hierro.


Flecha que me hace diana en la garganta.
Justo en el chakra de la comunicación.
Azul celeste; quinto colorido.
Que anexo lleva un verso y una canción.

Y mi canción es ésta, si quieres tararearla.
Pálida y luminosa; brillante y mate.
Verborreica y callada; azul del mar...
Canción repleta de olas y de sol invernal.






Vacía y sucia por los caminos.



Vacía y sucia por los caminos me arrastraba.
El pelo blanco rebosaba de verdín.
Las zapatillas rotas mojaban mis tres dedos.
Y una sonrisa cínica penetraba en mi tez.

Sucia, cansada y vieja entreabría los ojos.
Pintados ojos desde antesdeayer.
Cercos corridos de tonos azules.
Mueca en la boca de carmines rojos.

Venía mojada por mil tempestades.
Polvoriento el traje que un día estrené.
Marchitas las palmas de mis manos secas.
Opacos los vieses entrando a tropel.

Y alguien me vió.
Y me reconoció.
Quiso ayudarme.
Y se extrañó.

Porque nada pudo hacer.
Porque yo nada deseaba.
Porque su tenuo poder.
En algo en mí se estrellaba...

Vacía y sucia por los caminos me arrastraba...

Verás el día desnudo.


Verás el día desnudo de pesares.
Intuirás una brisa de ansia y soledad.
Amasarás rosquillas de sonrisas y flores.
Querrás que el tiempo pase en pos de la verdad.

Y tú hoy te has levantado perfumada y coqueta.
Y has echado el pie izquierdo y te has incorporado.
Tu madre sonreía; el quicio de la puerta
enmarca su cabello, con sus tonos morados.

Y has sentido alegría. Desterrado depresiones.
Decepciones y angustias que no saben a ná.
Y has comido entre dientes y lejos de presiones.
Hasta que tu reloj asegure el jornal.

Esperanzas y gritos, de contento quizás.
Y bailes y más bailes, allende tu cabeza.
Y lluvias y más luvias detrás de tu cristal.
Más estás a resguardo. Ya no te mojas más.

Vuelve la melodía a cantar su canción.
Las perlas se unen al collar donde han estado.
La madreselva trepa en pos de tu ventana.
Y una mano inocente dibuja un corazón.



lunes, 13 de febrero de 2017

De quererte tanto; de quererte siempre.


Ya todo ha concluido.
Nada más resta.
Laura no quiere nada.
Mi recuerdo le apesta.

No le voy a insistir.
Yo también tengo un ego.
Dejaremos vivir.
A ese esperpento.

... Si es lo que quiere, sea.
Me retiro, desmayada pero entera
dejando dormida ese ansia de quererla tanto;
de quererla siempre.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Palomas blancas.

¿Qué quieres hacer si no?
Murmuraba entre dientes.
No se atrevía a abrir la boca.
Por si volvía a tragarse alguna mosca.
Como aquel verano de hace cuarenta y seis años.
Un día febril y macilento.
Festividad de la Virgen del Carmen.
Nunca se me olvidará.
Siempre lo recordaré.
No tengo otra cosa en qué pensar...
Bueno, sí; pero no quiero darle demasiado al coco.
Voy a cerrar la puerta.
Y abrir las ventanas para que entren palomas blancas.
Palomas blancas de la paz.
Las palomas blancas de Alberti, de Picasso o de Buñuel.

jueves, 26 de enero de 2017

Ayer soñé que por fin te veía.


Ayer soñé que te veía.
Dulce y bonita como la aurora.
Tu cara linda lucía una sonrisa.
Venías con prisa para abrazarme.

Luego hubo un corte de luz y falló la escena.
Las palabras no salían de tus labios.
No había subtítulos en ningún idioma.
Gesticulabas, pero todo en vano.

Volví a dormirme y escuché un "te quiero"
pronunciado con esa voz hermosa y conocida.
Me desperté a un aspaviento tuyo.
Anulada la magia de un amor ausente.

Inconclusa y solemne la estruendosa risa surgía a borbotones.
Y el gesto equívoco me hizo sentir que el sueño había terminado.
Cerré los ojos con fuerza, hasta hacerme daño.
Porque quería abarcarte en toda tu extensión de ser humano.

Quería decirte que disculparas mis errores.
¿Quién no se ha equivocado muchas veces?
¿Quién no se ha arrepentido de lo hecho aquél día?
¿A quién se le puede negar el perdón de por vida?

Tú llevas ya tres años huérfana de madre.
Y tu madre, viva, espera una orden tuya.
Para resucitar y correr con los ojos abiertos.
Porque la pesadilla ha terminado.

Ayer soñé que te veía
dulce y bonita como la aurora.
Corrías hacia mí con tus brazos en aspa.
Y yo me abalancé sobre tu contorno.
Nos fundimos en el más tierno abrazo.
Ya no hay más que añadir; sólo los besos.
Que nos han faltado en todos estos años.
Y que hoy recuperamos insaciables.

Ayer soñé que por fin te veía.
Laura, mi niña. ¡Regresa pronto!
Que quiero despertar sin que me espante.
La realidad.


miércoles, 25 de enero de 2017

Quería decirte.


Quería decirte fuerte y serena que te quiero con el alma.
Quería susurrarte dulcemente que nunca te dejaré en el olvido.
Quería convencerte abiertamente que daría mi vida por tí.
Quería abrazarte despacito y con profusión y no soltarte nunca.
Laura. Quería... ¡Qué sé yo! Tal vez un imposible...

Han pasado tres años y te sigo adorando en la distancia.
No conozco argumentos para volver a tí.
Lo he intentado todo; más un todo aún insuficiente.
Debo hallar el modo de acercarme con cuidado; para no espantarte; mi niña bella.
Inventar nuevas fórmulas que ablanden el acero de tu piel dorada.

Quería decirte débil e incauta que no me quedan lágrimas.
Se perdieron entre los pliegues de la almohada.
Seria y amarga avanzo por la vida.
Sabiendo que algo muy importante se hizo añicos.
Un día cualquiera de hace tres años.

Y aquí me tienes, sin ganas de seguir luchando.
Derrotada y confusa.
Estremecida. Muda. En la cuneta...
con una bala invisible en la sien.
La roja sangre delata la herida.
Que me hice cuando te perdí.

Una vez te preguntaba en hoja de periódico
si me ibas a olvidar...
Ahora; treinta años más tarde solicito tu perdón
a través de las redes sociales; a pesar de tenerte tan cerca...
Quería decirte triste y solitaria que no me lo merezco y que te quiero.
Quería decirte... ¡tantas cosas!... Escúchame, mi amor.
Quería decirte.

viernes, 20 de enero de 2017

Nada en la mente.

Nada en la mente.
Todo me espanta.
Nada volcado al papel.
Todo volcado en negras lágrimas.

No me salen las palabras.
En el cerebro, millones de pensamientos claman.
Quieren huir de esa cárcel maldita.
En un mundo de frases impronunciadas.


lunes, 2 de enero de 2017

No veo luz en mi ventana.

No veo luz en mi ventana.
Miro y la niebla se apodera de mi visión.
Recortada entre la bruma está  mi alma.
Sedienta de una palabra amable que alumbre mi corazón.
...Y no hallo nada.
Nadie contesta.
Y me pregunto, qué debo hacer.
Dejaré pasar las fechas.
Sin respuestas. Sin aliento. Sin alimento. Con sed.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Me da vergüenza


Me da vergüenza que acuda nadie.
Estoy bloqueada, y muy aturdida.
Apenas me salen más que monosílabos tristes...
Que me bloquean aún más.

¿Qué puedo hacer? ¿Cómo lo arreglo?
No lo sé. No sé si puedo. Esta vez creo que he tocado fondo.
Pero fondo de veras. Adiós al Ave Fénix. Adiós a las Quimeras y a las Utopías. A los Unicornios azules y a los Pegasos. Ya nadie podrá venir galopando a rescatarme. Es inútil. Estoy sola. Y tengo tremendas ganas de sollozar, pero no me sale una sola lágrima.
Las cuencas de mis ojos se han vaciado.
Me escuecen.
Su sequedad me espanta.
Quisiera llorar durante días.
Y vaciarme.

¿Cómo estarías tú?


Tal vez quieras que esté alegre.
¿Tú lo estarías?
Tal vez pienses que exagero.
¿Es lo que crees?
Sólo quiero que me digas lo que sientes.
...Una palabra de ánimo.
Un abrazo.
Y la promesa de que nunca me dejarás sola.
Que vendrás a verme.
Tú sí.
Por favor.
Mira mi trayectoria.
¿Crees que me lo merezco?
No puedo estar alegre.
Por más que intente disimular.
Y no puedo explicarme.
Porque lo no dicho se vuelve inexistente.
Y por tanto exagero en mi tristeza.
Dime. ¿Cómo estarías tú?

Hoy siento frío.


Hoy siento frío.
Es Invierno.
También en mi corazón.
Todas las ilusiones; todas las esperanzas...
difuminadas; emborronadas... tachadas bruscamente...
Miro mi foto de portada.
Apenas treinta años.
Más joven que mis hijas.
No me quieren.
Por éso siento frío.
Por éso y por la incertidumbre de un futuro que no me es grato.
Pero que inexorablemente llegará.
Y me quedaré aún más sola todavía.
Sin defensa posible.
Porque mi opinión no cuenta. Ni mi criterio.
Sola ante la nada.
Quiero desahogarme porque me ahogo.
Y desfallezco.
Y a los demás, ¿qué deciros? Sólo adiós.
Debo ser un ente fantasmagórico porque no se habla de ello; al menos no en mi presencia; es un tema tabú.
...Si acaso para decirme que envío mensajes a deshoras.
O para echarme algo en cara.
O para soltar a bocajarro que están de acuerdo con la incapacidad y con el ingreso en una residencia.
Sin más explicación.
Nada más.
Soy culpable.
Soy un estorbo.
Nines quiere pero no acierta a mantener mi ánimo.
Será porque a ella también le sobrepasa...
Pero hoy siento frío.
Y lo siento yo.
El problema es mío.
Y no sé cómo abordarlo.
Siento que ha llegado mi fin.



Es injusto.

Hoy es San Silvestre.
El último día del año.
¿Qué ha pasado?
Todo y nada.
Todo lo que temía y nada que me ilusionara.
Me han robado.
Me han dejado sin sueños.
Me han arrebatado el alma.
Y ya no duermo; no puedo.
Necesito descansar.
Pero aún más necesito un apoyo y un susurro que me diga:
"todo esto va a pasar".
Y no es cierto. La justicia implacable
me declara incapacitada total y absoluta.
Es decir; como un crío recién nacido
al albur de sus tutores.
Y yo quiero confiar en ella.
En Ana, que dice que quiere protegerme...
Yo quiero confiar en ella pero no me gusta
que yo no pueda tener voz ni voto.

Va a hacer un año nació mi nieto Alberto.
Un 9 de enero, como su madre.
Lo ví un día un minuto instalado en el coche que conducía mi hija.
Dormidito y lejano. No pude tenerle entre mis brazos.
Y ya sólo éso. Sólo ese día.
Y cuando se lo recrimino a mi hija.
Me contesta: "Pregúntate por qué"... y yo sé que algo de razón tiene.
Es muy dura esta enfermedad mental. Pero también ella se muestra implacable.
Porque ya hace meses que estoy mejor. Y aún así.
No encuentran el momento ni el lugar...
Y yo me desespero, pues sé que algo grande me estoy perdiendo.
Que mis nietos no van a conocer nunca a su abuela.
Y que me vida se marchitará en una residencia carísima donde apenas recibiré visitas.
No de mis hijas.
No de Laura.
Ni siquiera pregunta por mí.
¿Por qué seguir viviendo?. ¿Con qué fin?. ¿Para seguir sufriendo?...
No. No quiero.
...Y ese aire que apenas llega a mis pulmones.
Dieciocho horas diarias enchufada a una máquina.
Es injusto.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Ponle una sonrisa

Buenos días.
Las 5:13
Un día más.
Un día menos.
O igual.
O muy distinto.
No lo sé.
Aún no me hado tiempo a ponerle la sonrisa

lunes, 12 de septiembre de 2016

Razón aquí.

SE VENDEN PESADILLAS

Razón aquí.

AMOR, PAZ Y LIBERTAD.

Vamos a construir juntos un nuevo ancla.
Dicen los meteorólogos que lloverá por fin.
Mi velero está presto, junto a la arena.
Océano interminable cual eres tú.

Construiré un estandarte que baile al ritmo,
olas de la bahía en el limonar.
Limón con hierbabuena pá refrescarnos.
Amor y libertad; juntos hermanos.
Siempre unidas las puntas de mi estrella.
Caracolas y pulpos se acercan ya.
Al bailar principiante de mi morena.
Que sólo quiere.
Ración doble de AMOR, PAZ Y LIBERTAD.

En pleno barrio de Santa Cruz.

Ayer todos teníamos mucha prisa
en dedicar nuestras últimas palabras
y al son de una guitarra, derramar una lágrima
por nuestro último mártir, muerto con queroseno, al aire libre,
porque el aire es veleta que arrastra al viento sus ilusiones,
y su dulce cantar brasileiro de la chica da vaso do agua.

Ya regresaste de vedimiar.
Que has vendimiado... una loncha de pavo de régimen y un racimito de fino caldo de moscatel.

Hoy toca revisar letras y canciones.
Compongamos juntos un verso en el que abunde el término win.
Y así hoy no tendrás tanta prisa porque en Sevilla te espera Cosme, el cartero, para darte un curso de finanzas en pleno barrio de Santa Cruz, que hoy la portera ha tenido un niño.
Y ya son  dos. Hasta tres que tendrá mi princesa, muchos enriques por el camino. Y si nadie hace nada mañana tal vez no exista en el calendario.



miércoles, 7 de septiembre de 2016

Vibra el vibrador.

Vibra el vibrador. Saca el sacapuntas.
Adelgazaba el kéfir su esqueleto mermado.
Pronto me iré a soñar entre bulerías.
Un olvidado sueño que sí recuerdo.

Un llanto entrecortado.

Luna no quería marcharse.
Le obligó su compañero a deshacer las maletas.
Ordenar su armario.
Configurar su sms.
Una lágrima furtiva se escapaba.
Cuando hurgó por los cajones...
Ropas olvidadas.
Desde gélidos inviernos llenos de reproches.
Que ella no oía.
Habían tenido que escayolarle la cabeza.

Se le agolpaban.

Se le agolpaban miles de músicas, tal vez una mañana azul.
En el rincón, el arpa expiraba su última nota.
Yacía cerca un corazón.
Y la Paz enseñaba las piernas a la madrugada.
Iba yo a buscar esparadrapo.
Para sanar mis heridas.
Un grito sordo en la noche me ha despertado.
Había olvidado aquella voz.

Del salón en el ángulo oscuro.

Del salón en el ángulo oscuro.
De sus dueñas tal vez olvidada.
Silenciosa y cubierta de polvo.
Veiáse el arpa.
Espronceda.


lunes, 1 de agosto de 2016

Ayer llovía en mi corazón

Ayer llovía en mi corazón.
Hoy ya no.
Las telarañas largas y espesas y una noche acolchada y feliz sobre mi colchón y mi edredón de plumas han obrado el milagro.
Ya nada me duele estoy anestesiada.
Solo corro al encuentro de ese agua helada
Que erradica la fiebre de mi piel me empuja a celebrar la mejoría
Hacia nuevos intentos de poesía
Que no serán fructíferos nunca lo han sido. No tienen por qué serlo ahora tampoco.
Gracias porno venir a socorrerme.
Lo digo en general.
Aquel que quiera aplicárselo por mí tiene vía libre.
Y el que este reconciliado con su conciencia fenomenal.


viernes, 15 de julio de 2016

Se me clavó la espina de una rosa.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando tu corazón me abandonó,
hace ya tiempo; una mañana hermosa
y mi mundo de niebla se inundó.

Se me clavó la espina de una rosa
en el sendero de la soledad.
Más no quise decir, porque juiciosa,
a nadie interesaba mi verdad.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando mi hija me descalificó.
Hace ya tiempo más yo huí despaborida
Porque sentí de pronto un gran dolor.

Se me clavó la espina de una rosa
cuando mi Laura me dejó de hablar.
Ya va para tres años, se ha hecho eterno...
Mi corazón dejó de palpitar.

Se me ha clavado la espina de una rosa
cuando he entendido que ellas no me quieren.
Si algún día yo las he tenido.
Ahora me repudian y me hieren.

Se me ha clavado la espina de una rosa
hasta la médula y un poco más allá.
Voy a tomar distancia, que no digan.
Que su madre molesta al despertar.

Voy a oír sus silencios.
Voy a besar su frente imaginaria.
Voy a vomitar hiel, temerosa sustancia.
También voy a quererme en abundancia.

Si algún día quieren volver, aquí estaré esperándolas.
Sólo deseo que no se haga muy tarde.
Las implacables agujas del reloj señalan.
Que ha pasado un día más. Y yo buscándolas.

Pero no. No lo haré. Ha sido demasiado.
Gota de agua que desborda el vaso.
Frescor de una mañana de verano.
Ilusiones perdidas... Todo en vano.

Recogeré las redes de la pesca.
Y zurciré los huecos que se han roto.
El mar bravío brama cual fiera desplomada.
Mientras lloro en silencio sobre la almohada.

Se pasará, verás, y si no al tiempo.
Te olvidarás de que tuviste hijas.
Todas esas mentiras que me digo.
Para no irme contigo, hermana, amiga.

Se me clavó la espina de una rosa
una noche estrellada y un suspiro doliente.
Un desvelo profundo y despiadado.
Un corazón roto que no es nada valiente.

Se me clavó la espina de una rosa...



jueves, 14 de julio de 2016

La vida.

"Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón.
Hablo el orgullo y se enjugó su llanto
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro,
pero al pensar en nuestro mutuo amor
yo digo aún, ¿por que callé aquél día?
Y ella dirá, ¿por qué no lloré yo?"

Rima nº 30. Gustavo Adolfo Becquer.


La vida en ocasiones necesita un te quiero.
Un me gustas; lo has hecho muy bien.
Un consuelo del alma; un abrazo sincero.
Un guiño cómplice. Una sonrisa. 
Una pequeña frase de agradecimiento...

La vida no necesita vestir de Vittorio y Luchino.
Ni perfumes  de Chanel nº 5.
La vida quiere música a su lado.
Quiere escuchar el sonido del río que cantarín avanza.
La vida quiere un bosque frondoso en donde perderse.

La vida es amar al semejante,
ponerse en su pellejo; calzarse sus zapatos.
Intentar ayudarle en cuanto esté en tu mano.
La vida es entrega solidaria y serena.

La vida nada tiene que ver con el orgullo,
la soberbia, el rencor... no saber perdonarse.
No saber escuchar, no interesarse.
No descalificar, no llevarte hasta el límite.

La vida es más sencilla. La vida es respetarse.
La vida es dialogar; hacer cosas conjuntas.
La vida es para mí un estandarte
de amor sin barreras, de ilusión y armonía.
La vida efímera para ser felices.
La vida inmensa como el Universo.
Pequeña y frágil como el vidrio tallado.
Suave como la textura de la amapola.
Dulce cual pastelillo que acerco a mi boca.

La vida puede ser celeste o infernal.
En nuestra mano está el elegir la carta.
Y en nuestro corazón saber sacar partido.
Del destino que aguarda al torcer el recodo.
La vida es una incógnita difícil de aprender.







lunes, 11 de julio de 2016

No soy de acero sueco.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Yo creía en el diálogo, y en el intento por arreglar las cosas.
Pero no. No es así. Aquí y ahora.
Prevalecen el orgullo y la soberbia.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Por callarme tantas cosas que no he dicho.
Pero no. No es así. Peco lo mismo.
Si digo o si amordazo mi destino.

Reconozco humildemente que me he equivocado.
Yo creía en la justicia y en la paz.
Pero no. No es así. Porque cuando hablo.
Más me valdría ponerme un antifaz.

Reconozco humildemente que me siento cansada.
Cansada y aturdida como una perdiz.
Porque cuando a la noche salen las alimañas.
Necesito volar a defender mi lid.

Reconozco que no soy de acero sueco.
Llevo una pesada carga a mis espaldas.
Y estoy a punto de tirar la toalla.
Y hacer mi vida al margen; con dos huevos.

Tendréis que perdonarme si me pongo soez.
Pero la tesitura me tiene encadenada.
De todos lados recibo bofetadas.
Y hasta peco si le informo al juez.

Porque dicen.

Hoy me arrepiento.
De haber abierto mi vida a los cuatro vientos.
Lo he publicado.
En un grupo del que hoy es el día en que me he borrado.
Han podido enterarse de mis desdichas.
Cada uno de los miembros de mi familia.

¿Qué he conseguido? ¡Nada!
Quizá alguno se alegre, después de todo.
De que me esté arrastrando y muerda el lodo.

Voy a callarme.
De todos modos no sé nada de ellos tampoco.
No hace falta que me exponga de ese modo.

Mandaba mis poemas y mis composiciones.
Nadie se ha hecho eco de tales dones.
Sí mis amigos.
Ellos sí me alientan a que lo haga continuo.
Porque dicen que llega a rozar el alma.
Cuando encuentran mi enlace cada mañana.


Ana tiene una lámpara preferida.

Ana tiene una lámpara preferida.
Es un quinqué precioso de factura naval.
Se la dí a mi hermano, ha mucho tiempo ya.

Mi hija me ha pedido que la devuelvan
Cuando tuviera su casa definitiva.
Yo la he pedido.
Y contestan a éso que es un capricho.

No quieren devolverla, y nunca van a hacerlo.
Aunque esté arrumbada en el cuarto de plancha.
Pero el orgullo impera sobre mis peticiones.
Esta vez se equivocan; no lo hace por joder.
Es tan sólo un recuerdo de otra época tal vez.

Gracias a Dios aún guardo la talla de Lladró
que Laura espera un día poder recuperar.
Cuando tenga su casa y halle su bienestar.
Cuando salgan del bache y puedan trabajar.

He buscado en mil tiendas, incluso en las on line.
Y no he encontrado nada que pueda parecerse.
He intentado argumentos, y poder convencerle.
Más la respuesta es "no". No quieren someterse.

Ahora lamento.
El no haber avisado de que era un préstamo.
Y Ana se ha quedado sin su recuerdo.
Y yo, desesperada por tan maldito ego.



Hoy me lamento.

Hoy me lamento.
De haber corrido al súper por alimento.
De haber visto a mi padre tan demenciado.
Y a una madre impotente por dar dos pasos.

Hoy me lamento.
Ingenua decepción al darme cuenta.
De que todo se arregla con la peseta.

Hoy me lamento.
De haber dado la cara por mis congéneres.
Absurdo intento.
Porque al final soy yo la que menos los quiere.

Hoy me lamento.
De orgullosos reproches cuando les ruego.
Que aparquen los rencores; los falsos egos.

Hoy me lamento.
De faltas de respeto hacia mi persona.
Cuando lucho por ellos como fiera leona.

Hoy me lamento.
De haber creado conflictos innecesarios.
Hoy me lamento.
Puede que vengan un día a ver su sudario.

Hoy me lamento.
De la escasa memoria de mis parientes.
Cuando han necesitado una y mil veces.
Y allí estaban mis padres codo con codo.
Luchando por nosotros; ¡y de qué modo!

Hoy me lamento...

Hablaba sola, mirándose al espejo.

Hablaba sola mirándose al espejo.
Cual si quisiera duplicar la realidad.
Miraba curiosa esa arruguita nueva.
Que ayer no estaba; te digo la verdad.

Cantaba sones, habaneras y fados.
Rancheras y baladas y algún que otro tango.
Quería deshacer el nudo en la garganta.
De verse arrinconada; sin derecho a nada.

Vivía sola y las horas pasaban.
Muy lentamente; manillas de reloj.
Que apenas palpa los sesenta segundos.
Que contiene un minuto para vos.

Reía sola. Y su risa estridente.
Chocaba inmensa con las paredes del salón.
Lloraba sola. Nadie iba a consolarla.
Y en ese instante se encomendaba a Dios.

Aparta de mí este cáliz, se decía.
Pero ese Dios no debía existir.
Pues no había solución a sus lamentos.
Oh, triste vida; amargura sin fin.

Se liaba un porro entonces.
Para olvidarse de la realidad.
Se liaba un porro para asegurarse.
Que se desdibujaba su penar.

Pero ese porro ingrato la llevaba.
A un nuevo episodio de su enfermedad.
Pero ese porro ingrato no sabía.
Que era afectada de salud mental.

Y tras sesenta días recluida.
En el psiquiátrico que le correspondía...
Sesenta días de estancia en el olvido.
Sin la presencia de los seres queridos.

Al llegar las cuatro, miraba con envidia.
Las visitas de sus compañeros.
Alguno preguntaba, ¿no tienes familia?
Y ella se sonreía cantando algún requiebro.

Y se marchaba a fumar sola al cuartucho insalubre.
Con ventanas tachonadas, para no poder abrirlas.
Cual cámara de gas, no obstante preferible.
A tener que aceptar que hoy tampoco iba nadie.
Que pudiera sacarle un par de horas a respirar aire.

... Salvo alguna excepción contada con los dedos.

Pero le viene bien porque así aprende.
A saber quién es quién.




domingo, 10 de julio de 2016

Canto.

Nací cantando.
Agarraba una vela blanca entre mis manos y ese era mi micrófono particular.
Si no había velas en aquel momento en casa, me bastaba con una cuchara, un bolígrafo, e incluso un tornillo de gran tamaño.

Nací cantando y cantando moriré.

Canto para alegrarme el día.
Canto cuando estoy triste, para animarme...
Es mi locura particular.

Canto y canto para deshacer el nudo que tengo en la garganta.
Canto para no llorar.
Canto cuando estoy contenta; las pocas veces que la vida me brinda una satisfacción.
Canto, como el canto de la sirena, replegada en la proa de la barca marinera, cerquita de la pesca que el grumete ha dejado en salazón.

Canto promesas de amor. Canto letras con significado. Canto rimas de Antonio Machado. Canto versos escondidos detrás de una orquesta.

Canto, canto, canto... hasta hacer exasperar a aquél que está a mi lado.

Por suerte vivo sola; no hay cuidado.
Porque tampoco viene nadie a verme.
Así que canto, canto y canto.

sábado, 9 de julio de 2016

Sueño.

Sueño que voy en un carro de fuego.
Atravesando las constelaciones.
Y sueño que me alejo de este mundo.
Donde no existen patrias ni naciones.

Sueño profundo donde todo es bello.
Dulce armonía, sin guerras y sin hachas.
Paraíso perdido donde un día.
Diste cobijo a tu hermano del alma.

Sueño con que la vida no es la vida.
Sueño con que la muerte no es la muerte.
Sueño con poder volver a verte.
Hermanita del alma, tan querida.

Sueño con un tropel de voluntarios.
Sueño con que aún existe la empatía.
Sueño con mil recursos solidarios.
Sueño con ver una mano tendida...

Hacia el hermano más necesitado.
Hacia ese ser que puedo ser yo mismo.
Sueño con que se acaban las traiciones.
Que el bien se extiende por campos y naciones.

Y en fin, yo sueño en estas noches cortas.
Noches de un verano anodino.
Noches de julio donde el sol aporta.
Brillos sin tregua y amplios campos de trigo.

De pronto me despierta el faro riguroso.
Que indica al marinero la cercana costa.
Faro blanco, de intermitentes destellos.
...Sueño con la presencia de lo bello.

Sueño con girasoles amarillos.
Sueño también con campos de amapolas.
Sueño con el cantarín fluir del río.
Sueño con que ya nunca más estaré sola.

Sueño con una barca a la deriva.
Sueño con el trajín del tripulante.
Sueño que achican aguas al instante.
Sueño con mil argucias esgrimidas.

Sueño con verdaderos cantautores.
Que denuncian la injusticia y la maraña.
Sueño con que la clase política no engaña.
Y sueño con la infancia y sus tutores.

Sueño con que los matrimonios ya dialogan.
Sueño con que no habrá más zancadillas.
Sueño con que en el mundo vencerá el eslogan.
"Si estás descalzo te doy mis zapatillas"

Al fin y al cabo, a mí nada me falta...

viernes, 8 de julio de 2016

Habrás visto.

Habrás visto la luz cuando el sol amanece.
Más no has visto mi rostro, mirándole también.
Habrás visto una estrella en noches despejadas.
Más no me has visto a mí asomarme a besarla.

Habrás visto la niebla subir por la montaña.
Más no viste mi esfuerzo intentando escalarla.
Habrás visto una barca perdida en una playa.
Más no viste mi cuerpo bronceándose al sol.

Habrás visto las noches junto a la chimenea.
Crepitar de los leños encendiendo las ascuas.
Más no viste a tu madre calentándose al son.
De chispas y de lumbres, con su mejor canción.

Habrás visto un "te quiero" sonando en tus oídos.
Habrás visto la luna que desde aquí yo oteo.
Habrás visto mil cosas lindas y deliciosas.
Pero te falta el beso que guardo para tí.

jueves, 7 de julio de 2016

Madre eterna.

Miro hacia el horizonte y tu voz me responde.
Dulces notas, cadentes, vertidas al olvido.
Nadie puede decirme a qué sonaba entonces.
Tu mirada risueña y tu eco desprendido.

Busco entre las sábanas esas noches de otoño.
Y encuentro sólo mantas, ásperas y sin dueño.
Me aproximo, temiendo que te me has escapado.
Por entre las virutas de este cielo estrellado.

Nací contigo, mi amor adolescente.
Viví por tí; por que no estés ausente.
Compartí la copa de tu soberbio vino.
Y nada me consuela, porque tú ya te has ido.

¡Vuelve!-grito sin pausa-, con voz enmudecida.
Ven a mí, mi tesoro, no te des por vencida.
Yo cantaré las nanas que aún no has olvidado.
Y bailaré sardanas, al compás del teclado.

Música que ahora tú cantas con tu voz fina y dulce.
Saudades y baladas y canciones de autor.
Yo volveré a quererte con mi alma dolorida.
Esperando que "algo" despierte tu candor.

Porque yo te recuerdo como a mi princesita.
Y me extraño al pensar que de mí ya no quieras.
Que ya no esté presente en tu fecunda vida.
Ni en acontecimientos que, sin duda, requieras.

Porque yo sigo amándote como cuando te ví.
Tan chiquita y tan guapa, el día que naciste.
Porque yo sólo quiero que te acerques a mí.
Que soy tu madre eterna. Para siempre jamás.



miércoles, 6 de julio de 2016

Cerquita de aquí te espero.

Desarrollo un te quiero sólo en el pensamiento.
Tus versos tan azules ya los tengo olvidados.
Tu corazón sincero anoche se ha escapado.
Por los abismos áridos de aquella sinrazón.

Pretendo estar contigo, recuperar el tiempo,
recuperar las risas y las noches en vela.
Aquellas madrugadas donde el alma cantaba.
Sentía; mariposa que se traba en tu pelo.

Eran tiempos felices. De dulces terciopelos.
Suaves como el lomo de tu gata Quimera.
Nadie sabe decirme qué es lo que ha ocurrido.
En qué hemos fallado; ¿acaso tú pudieras?

No logro recordar ni tu voz ni tus manos.
Cuando me acariciabas y llenabas de besos.
Éso era antes, antes, en tiempos ya pretéritos.
Escapando al recodo de nuestros dos caminos.

Caminos que se van abriendo en abanico.
Ahora cada día yo te siento más lejos.
Y entono mi canción: dulce melancolía.
De añoranzas y llantos apenas contenidos.

Te digo adiós con pena. Mas no quiero llorar.
No quiero que las lágrimas hagan surco en mi faz.
Me conformo con verte desde aquí; desde dentro.
Tal y como tú eras. Como debiste ser.

El tiempo te ha cambiado. Yo te sigo extrañando.
Te esperaré día a día por si vuelves a mí.
Quiero pensar que ésto es sólo pesadilla.
Y volverás mañana. Y me harás sonreir.

Cerquita de aquí te espero...


martes, 5 de julio de 2016

Verdes colinas.

Verdes colinas atisban mis tímidos ojos.
Balbuceantes pasos que van hacia el ocaso.
Brillo de luces y sombras esperan agazapados.
Hacia el norte de mi alma. En un recodo recóndito.

Vuelvo a sentir la brisa del mi mar Cantábrico.
Rayos de sol y niebla jalonan mi camino.
Vuelvo a contemplar con mis cansados ojos.
Lo que dejé de ver, hace ya tanto tiempo...

Y nace una ilusión nueva en mi mirada.
Y voy por los caminos; me siento acompañada...
Y necesito un trago para saber que es cierto.
Que estoy aquí otra vez, ciudad de mis anhelos.

Aquí empezó mi vida de adulta temerosa.
Por aquí paseaba a mi recién nacida.
Recorriendo serena al compás de las olas.
El murmullo del aire, que es toda mi alegría.

Aquí dejé también paso a la esperanza.
De formar un hogar con sus trémulas noches.
Con sus días soleados, con sus grises inviernos.
Y con el danzarín pulular estrellado.

Llego serena y somnolienta, pues me parece un sueño.
Estar aquí otra vez, ciudad de mis anhelos.
De barandillas blancas jalonando el paseo.
Desde el puerto pesquero al Peine de los Vientos.

¡Qué bonita es Donosti! ¿Quién la puede olvidar?
La Bahía, La Concha, Ondarreta quizás.
El Urumea, saliendo como una lengua al mar.
Y caseríos dispersos por todo el Boulevar.

Siento un hondo placer al pisar estas tierras.
Tierra de mis amores; tan lejana y tan cerca.
Voy a volver a verte; disfrutar de tus gentes.
Honradas y sencillas, como un atardecer.
Ana, cariño mío, él te ha visto crecer.

Tenías sólo unos meses cuando me trasladaron.
San Sebastián amado, tierra de antepasados.
Tú viniste conmigo, y desde tu cochecito.
Fuiste creciendo sana como un melocotón.
Gordita, sonrosada y con gran corazón.


miércoles, 6 de enero de 2016

JUAN Y JULIA

soyde fiar, ya sé k es extraño pero s,i; yo sí. Estoy hecha de buena pasta, peroos comprendo divinamente,

lunes, 4 de enero de 2016

Laura 33

Tú k eres una cantante deliciosa y femenina, como Lúa, te habr´as dsdo kuenta  k todos los vídeos me hacen sentir añoranza por tí, a mí por lo menos, a o es lo ke un poco también, que yo sé k kon ella ya no es lo ke era. Y k te estás convirtiendo en la gran desconocida. Pero si es x eso no te preocupes. Yo este año mi mmo he propuesto romper en pedacitos tus afrentas y tu desprecio, con lo k t h querido,mr vsgün riau" y que me tenga me psar a mí eso, que me he desvivido por vosotras dos desde que os vi por 2ç1 vez esa caritapreciosa!!!y juro k jam´as te lo voy a echar en cara. Si os atrevéis a venir, ¡pelillos a la mar y un fuerte abrazo, y ¡Ay!, que estaba para comerte a besos . Lo estoy deseando.
Te quiero,mi amor. Dá un beso a Ricardo también. Hasta siempre. Mamá

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Quiero decir

Quiero decir de yo no tengo la culpa de kereros tanto. En mi caso, obligado a tí bt mi interior toda mi vida. -y yo ennca has sido madre, pero yo si, cuatro veces ene más. -lo entenderás cuando seas madre por que tu nuastan mi interior me dice que has utilizado mi cuerpo para convertirme en lo que me he convertido. Yo el año k viene voy a pesar20 kilos menos a base de comer un pokito menos de ko ke komo.

Es la primera vez que te molesto, ay

Laura hoy es la primera vez que te molesto, ayer.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Laura.

Laura.Acabo de levantarme porque llevo unos días muy preocupada por Luis y por Ana y me desvelo. No sé si sigues leyendo mi blog y además estoy cansada de tantos golpes y de tantos desprecios, porque yo mi amor sí es cierto que tengo una enfermedad que me hace ser una persona diferente a la que yo me propongo, pero sólo cuando estoy entrando en crisis. Si estoy tranquila y bien soy tan normal, tan ingeniosa, tan inteligente, tan generosa, tan entregada en fin como cualquier madre. Y yo lamento profundamente que tengas un cuadro de ansiedad severa provocado por tantas y tantas locuras que he cometido durante mis crisis. Y también puedo llegar a comprender que tu psicólogo te haya aconsejado que si yo soy la causante de tu ansiedad, dejes de tratarme, por tu bien.

Pero y el mío, perdona? A mí quién me consuela de haber perdido para siempre a una hija que ha ido a refugiarse a casa de sus suegros porque allí no hay malos rollos. Y lo que pasa es que no hay malos rollos porke van por libre todos y cada uno. Que los conozco, no se te olvide. Y ke la madre de Ricardo jamás podrá sustituirme porque no es tu madre. Por  muy psicóloga que sea. Tu madre soy yo. Yo te he parido. Te he cambiado los pañales, te he bañado varias veces al día si hacía falta, te he visto disfrutar con una tarta el día de tu 1 cumpleaños, que fue el mismo día que te echaste a andar y que me llamaste mamá y cantaste la canción en el coche de papá de I'm skoll too say I love you. Y digo en el coche de papá porke él no te ha regalado ninguno, y yo tuve que hacerlo con todo el dolor de mi corazón que hacía falta para llevar mi oxígeno.
Y yo entiendo que para tí no haya sido facil, pero para mí tampoco. Que yo por vosotras hasta he limpiado pisos. Y nunca te he echado en cara que tardases 10 años en terminar la carrera de psicología. Y siempre he intentado ayudarte pagándote la matrícula. Que ya sé que todo no es el maldito dinero. Y me importa una mierda lo que piense la gente. Yo estoy muy orgullosa de haber podido aportar mi granito de arena para que hoy seas mejor psicóloga que tu suegra, porke con todos mis respetos ella y su hijo y el resto de la familia deberían aconsejarte que no perdieras más tiempo y que corras a darme un abrazo que estoy esperando como agua de mayo, Pero claro, como ellos van por libre, pues tú misma...
Sólo decirte que llevo mucho tiempo estable gracias a Dios, a pesar de lo de Luis, y que estoy deseando ver la preciosa carita de mi nietecito Alberto; tu sobrino.
Bueno éso y repetirte por quincuajésima vez que te quiero.